Explosión de cohete de Blue Origin amenaza planes de regreso a la Luna

El estallido del New Glenn durante una prueba en Florida podría retrasar misiones de la NASA, incluido el desarrollo de una futura base lunar y el programa Artemis.

Tijuana, 30 de Mayo. - La explosión del cohete New Glenn, desarrollado por Blue Origin, durante una prueba en una plataforma de lanzamiento de Florida, generó preocupación sobre posibles retrasos en los planes de la NASA para regresar a la Luna y avanzar en la construcción de una futura base lunar.

El incidente ocurrió la noche del jueves en el Complejo de Lanzamiento Espacial 36 (SLC-36), ubicado en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, cuando el vehículo realizaba una prueba de encendido estático, conocida como hot fire test, previa a una misión no tripulada programada para los próximos días.

Una enorme bola de fuego envolvió el cohete y parte de la plataforma de lanzamiento, mientras una densa columna de humo fue visible a varios kilómetros de distancia. Residentes de zonas cercanas reportaron en redes sociales que la explosión sacudió ventanas y estructuras de sus viviendas debido a la intensidad de la detonación.

La empresa fundada por Jeff Bezos confirmó que no se registraron heridos y describió el incidente como una "anomalía" ocurrida durante las pruebas previas al lanzamiento. Hasta el momento, la compañía no ha informado las causas exactas del accidente y aseguró que abrió una investigación para determinar el origen de la falla.

"Reconstruiremos lo que sea necesario reconstruir y volveremos a volar. Vale la pena", señaló Bezos en un mensaje difundido tras el percance, al reconocer que tanto el cohete como las instalaciones de lanzamiento pudieron sufrir daños significativos.

El New Glenn es considerado el proyecto más ambicioso de Blue Origin. Con 98 metros de altura y capacidad para transportar hasta 45 toneladas a la órbita terrestre baja, el vehículo está diseñado para competir con los sistemas más avanzados de lanzamiento espacial y desempeña un papel clave en varios programas estratégicos de la NASA.

El lanzamiento previsto para la próxima semana tenía como objetivo colocar en órbita 48 satélites del proyecto Kuiper, iniciativa impulsada por Amazon para ofrecer internet de alta velocidad a nivel global y competir con la red Starlink. Debido a que la explosión ocurrió durante una prueba, los satélites no se encontraban a bordo del cohete.

La misión formaba parte de una serie de más de una decena de lanzamientos contratados por Amazon para desplegar una constelación superior a los 3 mil 200 satélites que integrarán el sistema Kuiper.

La NASA indicó que colaborará en las investigaciones y evaluará el posible impacto del incidente en los programas lunares Artemis y en los proyectos relacionados con una futura base permanente en la superficie lunar.

El administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, señaló que el organismo seguirá de cerca la investigación técnica para determinar si el accidente afecta los calendarios previstos para las próximas misiones.

La explosión representa un nuevo revés para Blue Origin, que en meses recientes había logrado avances importantes con el New Glenn, incluyendo la recuperación controlada de su primera etapa y la reutilización de uno de sus propulsores, hitos considerados fundamentales para reducir costos y aumentar la frecuencia de los lanzamientos.

Además, la compañía había sido seleccionada para suministrar sistemas de alunizaje en futuras misiones lunares de la NASA, incluida la misión tripulada Artemis V, prevista para finales de la década. Cualquier retraso derivado de la investigación podría repercutir en la planificación de los proyectos lunares estadounidenses y en la carrera comercial por el desarrollo de infraestructura espacial.