Una ecuatoriana convierte un premio en una vida de Mundiales

María del Jesús Pinargote, ganadora de una promoción de Coca-Cola, ha asistido a siete Copas del Mundo desde Francia 1998; su primer viaje en avión fue precisamente para acudir al torneo.

Tijuana, 18 de Junio. - Lo que comenzó con un cupón de una promoción comercial terminó convirtiéndose en una experiencia que ha acompañado más de dos décadas de historia del fútbol mundial. La ecuatoriana María del Jesús Pinargote pasó de no haber abordado nunca un avión a convertirse en una visitante habitual de las Copas del Mundo gracias a un premio que le permitió asistir a los Mundiales de por vida.

La historia de Pinargote volvió a captar la atención durante el Mundial de 2026, al recordar cómo una promoción organizada por Coca-Cola antes de la Copa del Mundo de Francia 1998 transformó su vida para siempre.

Según informó Teleamazonas, miles de personas participaron en el concurso, pero únicamente dos resultaron ganadoras del premio principal: la oportunidad de asistir a los Mundiales de fútbol durante toda su vida. María del Jesús fue una de ellas.

Hasta entonces, la ecuatoriana nunca había viajado en avión. Su primer vuelo ocurrió precisamente cuando emprendió el trayecto hacia Francia para presenciar el Mundial de 1998, una experiencia que marcó el inicio de una relación permanente con el torneo más importante del fútbol.

Más allá de obtener entradas o un viaje pagado, el premio le abrió las puertas a una experiencia internacional que le permitió conocer países, culturas y ciudades vinculadas a cada edición mundialista.

Desde aquel debut en Francia, Pinargote ha estado presente en siete Copas del Mundo, acumulando una trayectoria poco común entre los aficionados. Cada cuatro años, el torneo ha representado para ella una nueva oportunidad de viajar y vivir de cerca el ambiente que reúne a seguidores de todos los continentes.

Su caso destaca no solo por la duración del beneficio obtenido, sino también por la exclusividad del premio. De acuerdo con la información difundida, únicamente dos personas recibieron el derecho de asistir a los Mundiales de por vida, convirtiendo a la ecuatoriana en una de las aficionadas con una historia más singular alrededor de la competición.

A diferencia de otros seguidores que centran su pasión en una selección nacional específica, el vínculo de Pinargote con la Copa del Mundo trasciende los resultados deportivos. Su relación con el torneo nació a partir de una oportunidad inesperada y se consolidó como una tradición personal que ha perdurado durante décadas.

La historia también refleja el valor emocional que tiene el Mundial para millones de aficionados. Más allá de los partidos, el evento representa la posibilidad de viajar, conocer nuevas culturas, compartir experiencias y crear recuerdos imborrables.

En el caso de María del Jesús Pinargote, todo comenzó con una promoción en 1998. Desde entonces, cada edición del Mundial ha sido un nuevo capítulo de una historia que demuestra cómo el fútbol puede cambiar la vida de una persona mucho más allá de lo que ocurre dentro de la cancha.