AIFA

Este lunes 21 de marzo será inaugurado el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA), que pretende dar servicio a la Ciudad de México, una de las tres obras insignia del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Aunque muchos se han volcado ya en críticas o alabanzas, es demasiado pronto para opinar sobre lo que esta obra habrá de aportar a la aviación, el transporte y el turismo en México.  Es inevitable hacer comparaciones entre el NAIM de Peña Nieto y este aeropuerto.  Como usted recuerda, la construcción del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México fue cancelada, tan pronto el señor López Obrador ganó las elecciones de 2018, bajo muy creíbles argumentos de corrupción, que -por otra parte- no llevaron a ninguna investigación. 

Poco después dieron inicio las obras del AIFA, en los terrenos que ocupaba la Base Aérea Militar de Santa Lucía, al norte de la capital del país.  Desde entonces y hasta su inauguración, se han venido haciendo diversas observaciones sobre los riesgos y complicaciones para la operación simultanea del AIFA y otros aeropuertos del centro de la República.  Los rústicos acabados, pero sobre todo la ubicación de la nueva terminal, han dejado insatisfechos a quienes consideramos que la Ciudad de México, siendo la puerta de entrada al país, merece un aeropuerto funcional, moderno, de clase mundial.      

Al viejo estilo de la política mexicana, el aeropuerto será inaugurado con espectacularidad, pero aun inconcluso; faltan obras indispensables de conectividad y transporte, hospedaje y muy diversos servicios, pero tiene ya programados seis vuelos para su primer día de operaciones, uno de ellos a Caracas, Venezuela, la única ruta internacional por el momento.

No hay motivos de preocupación, si no se tienen planes para viajar hacia ese destino o con escala en la CDMX, pero miles de viajeros habrán de sufrir inevitablemente los problemas para trasladarse del nuevo aeropuerto a cualquier punto de la capital del país.

Para darnos una idea, el AIFA se ubica a 50 kms al norte del aeropuerto Internacional Benito Juárez, a 60 kms de Santa Fe y a 64 de Coapa.  Está más cerca de Pachuca que de Coyoacán.  La distancia puede no decir mucho, pero considerando los habituales congestionamientos en el tránsito vehicular de la CDMX, el desplazamiento será una pesadilla, si consideramos el tiempo de anticipación requerido para tomar un vuelo, el viaje y luego desplazarse al destino final. 

El éxito o el fracaso de este proyecto está todavía por verse.  Es la primera de las tres obras emblemáticas del gobierno del presidente López Obrador.  De la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, ambas igualmente controvertidas, hablaremos en fecha próxima.