Ansiedad por aislamiento social

Sociedad y derecho

Toda persona tiene derecho a la protección de la salud, quedando

obligado el Estado a proporcionar los medios y bases para lograr dicho

fin.

El derecho de protección a la salud, previsto en el cuarto párrafo

del artículo 4º de la Constitución Federal, no sólo se refiere al cuidado

de la condición física de las personas, sino también, e igual de

importante, a su atención *emocional*, lo cual toma especial relevancia,

precisamente en estos momentos de *ansiedad*, causada, entre otros,

por el *aislamiento social* debido a la cuarentena sanitaria que están

viviendo la gran mayoría de los mexicanos, algunos, desde hace más de

seis semanas y, que no se sabe con certeza hasta cuando concluirá.

De acuerdo a la Antropología Social, (ciencia que estudia las

estructuras sociales humanas), nuestra especie cuenta con un cúmulo

de emociones que le son inherentes por naturaleza y que, son la matriz

sobre la que se mueve la vida en sociedad.

Las emociones y sentimientos son las manifestaciones de la

gestión cultural de las emociones, la razón es, en muchas ocasiones

emocional, o dicho de otro modo, *la razón sensible* en palabras de

Maffesoli, M. en su obra: Elogio de la razón sensible. Una visión intuitiva

del mundo contemporáneo.

Desde este enfoque, la tensión que se establece entre el sujeto y

su medio físico y sociocultural constituyen la base fundamental de las

emociones.

Es decir, el modo de estar y ser del individuo en su medio

ambiente, crea un campo de acción complejo que determina su estado

emocional. La naturaleza del ser humano es la de un ente social, por lo

que necesita de la interacción con otras personas para conservar un

sano equilibrio emocional, además de estar en un medio ambiente que

le proporcione una sensación de libertad.

Las situaciones que se presentan por el asilamiento social en la

que nos encontramos, generan distintas emociones, sobre todo de

ansiedad, la cual, si no se atiende a tiempo, puede convertirse en un

verdadero problema de salud pública, pues este mal puede llegar a ser

tan incapacitante para la persona que lo sufre como la peor enfermedad

física.

Algunos expertos en salud emocional recomiendan, para combatir

la ansiedad, organizar una rutina de lunes a viernes, con horarios de

trabajo en casa y de alimentación.

Es muy importante incorporar a la rutina diaria la actividad física,

ya sea por la mañana o por la tarde, pues, además de que aporta

beneficios importantes al mantenimiento de una buena salud,

incrementa nuestra generación de endorfinas, las cuales ayudan al

cerebro a tener la sensación de bienestar

También resulta fundamental estar en comunicación con familiares

y amigos a través de la tecnología, para aminorar situaciones de estrés.

En el evento de que hayan niños en el hogar, es importante que

se definan espacios separados en que los adultos puedan trabajar

concentrados, pero sin perder el control de las actividades de los niños

y, sobre todo, que los infantes puedan contar con un lugar en el que

puedan jugar y seguir aprendiendo.

La gran deuda que nuestras autoridades tienen para con la

sociedad en este sentido es la falta de apoyos y atención médica de las

emociones, lo cual es una verdadera obligación para estas, por mandato

Constitucional y, sin embargo, nada están haciendo en este apartado.

Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima!