Cita con Clío
FRASE. “Cada vez que una mujer se defiende, sin saberlo, sin reclamar, defiende a todas.”
Maya Angelou.
NOTAS SOBRE EL VIEJO MEXICALI. Un buen administrador carrancista. –“Algunos
celadores de la aduana mexicana que está bajo la dirección de un señor apellidado Meza León, se
quejan de que este señor, que aparte del sueldo como administrador de la Aduana tiene otras
canonjías y dedica sus “ahorros” a la agricultura, los emplea, sin darles ningún sueldo más que el
que perciben como celadores, en los trabajos agrícolas de su hacienda, labores a las que no están
del todo acostumbrados los empleados en cuestión”. La Prensa, April /14/1918. San Antonio, Tex.
El general Pérez Treviño. “Estuvo en esta ciudad don Manuel Pérez Treviño, general
constitucionalista, con el objeto de arreglar algunos asuntos relacionados con la explotación de la
Isla de Guadalupe, llamada también “Isla Maldito”. Se cree que este negocio va a ser liquidado
dentro de poco tiempo”. La Prensa, Octuber /28/1919. San Antonio, Tex.
Renuncia. “El presidente municipal de esta ciudad, ingeniero Miguel S. Ramos, presentó la
renuncia de su cargo en la sesión efectuada ayer, renuncia que le fue admitida desde luego,
habiéndose designado para sustituirlo en ese puesto, al señor Enrique Mérida, joyero de esta
ciudad que cuenta con generales simpatías en todas las clases sociales de aquí”. La Prensa, August
/22/1920. San Antonio, Tex.
CONOCIENDO NUESTROS ORÍGENES. Francisco S. Carvajal. Presidente interino, 15 de julio
a 13 de agosto de 1914.
Victoriano Huerta lo nombró secretario de Relaciones Exteriores y cinco días después era
el presidente de la república. Por ministerio de ley, ante la falta de presidente debía asumir el
poder, y así lo hizo una vez que Huerta presentó su renuncia.
Sin embargo, Carvajal se veía preocupado. Su orgullo porfiriano –estimulado por una
brillante carrera de abogado- parecía desmoronarse frente a los revolucionarios que avanzaban
triunfantes hacia la ciudad de México. El otrora presidente de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, consideró la posibilidad de entrar en negociaciones y sacar alguna ventaja para el grupo
derrotado –lo logró en 1911 con los Tratados de Ciudad Juárez-, pero Carranza había girado
instrucciones y la orden era clara: rendición incondicional.
Cuando Carvajal se enteró de que el primer jefe Carranza tenía la intención de disolver el
ejército federal una vez que ocupara la ciudad de México, decidió evadir el destino.
No quiso pasara la historia como el hombre que diera el tiro de gracia a las fuerzas armadas, cuya tradición venía
desde el triunfo de la república en 1867, y sencillamente renunció.
Lo hizo sin molestarse siquiera en buscar un nuevo representante del poder ejecutivo.
Temeroso por su vida, cedió la responsabilidad de los acuerdos de paz, la rendición y la seguridad
de la capital al general Eduardo Iturbide, gobernador del Distrito Federal. Acto seguido, huyó del
país.
FUENTES CONSULTADAS:
1) Luis González y González. Viaje por la Historia de México. México. 2010.
2) La Prensa, April /14/1918. San Antonio, Tex. Consulta: 23/08/2019.
3) La Prensa, Octuber /28/1919. San Antonio, Tex. Consulta: 23/08/2019.
4) La Prensa, August /22/1920. San Antonio, Tex. Consulta: 23/08/2019.
*) Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias Sociales y
Políticas de la UABC y, en Historia por la Facultad de Ciencias Humanas de la UABC. Investigador
del Archivo Histórico del Municipio de Mexicali. IMACUM. Email: lerdok57@hotmail.com.