CITA CON CLÍO.
FRASE. “La lucha milenaria entre el microbio y el hombre se reduce a esta sencilla
cuestión: ¿Quién domestica a quién?”. Santiago Ramón y Cajal.
JACOBO BLANCO, SU PASO POR EL DELTA DEL RÍO COLORADO. Jacobo Blanco
nació en 1842. Fue contratado alrededor de 1870 por el gobierno mexicano para realizar
levantamientos topográficos en casi todas las bahías y puertos de Baja California, así como
en algunos otros de la costa mexicana del Pacífico.
Con el objeto de establecer la línea divisoria entre los Estados Unidos Mexicanos y
los Estados Unidos de Norteamérica, Blanco trazó un mapa del camino de San Diego a
Yuma y de la zona de Yuma hacia el sur hasta la desembocadura del Río Colorado, en el
Golfo de California. Este reporte fue denominado Documento No. 35 y fue presentado
ante el Congreso de los Estados Unidos Mexicanos en 1873; dicho documento tenía como
objeto determinar las condiciones reales del área y recomendar el futuro control y
desarrollo de este territorio mexicano tan remoto.
Cuando Jacobo Blanco realizó su levantamiento cartográfico y su reporte para el
gobierno de México, aprovechó para hacer los deslindes de 1,250,000 o más hectáreas de
terrenos concesionados a Guillermo Andrade por el gobierno mexicano. En esto incluía a
todo el delta y Puerto Isabel. A Blanco se le otorgaron acciones por la actividad de
promover la cosecha natural del cáñamo silvestre en el delta, condición que no se logró ya
que el proyecto de Colonia Lerdo fue abandonado.
Jacobo Blanco desaparece de la escena y en 1891 fue designado ingeniero
encarado del sector mexicano de la Comisión Mexicana-norteamericana siendo
comisionado para volver a deslindar y establecer los monumentos de la línea divisoria
fronteriza entre estos dos países; en 1893, Blanco fue nombrado vice-cónsul mexicano en
El Paso, Texas.
Transcribiremos algunos párrafos del mencionado reporte, ya que es uno de los
muy pocos puntos de vista y escrito por un mexicano, con relación a esa parte del
territorio mexicano:
“El que por primera vez atraviesa las llanuras del Colorado y ve la laguna, y más
adelante el Río Nuevo, conduciendo sus aguas aparentemente contra todas las leyes
naturales, y dirigiéndolas de las playas del golfo hacia la Sierra Nevada, no puede formarse
una idea exacta por lo que a primera vista se puede juzgar de las situaciones relativas del
Colorado, del golfo y del río Nuevo. Yo debo confesar que no me di una explicación
satisfactoria hasta que llegué a la boca del Colorado, y presencié las extraordinarias
mareas que allí tienen lugar y de cuya magnitud no tenía idea…”
“…la entrada de la marea en el río Colorado, al mismo tiempo que es un
espectáculo hermoso e imponente, es muy riesgoso para embarcaciones pequeñas, que
no tienen salvación si se encuentran al paso de la columna que entra. Esta se anuncia
algunos minutos antes por un ruido semejante al que precede a los temblores de tierra.
Aun los vapores, en la época de las crecientes tienen que abrigarse en algunos de los
recodos del río, o bien se esperan muy lejos río arriba o muy afuera, río abajo, en donde el
golfo presentando mayor anchura, disminuye la altura de la columna. Antes que esta
pase, las aguas han cesado de correr; su fuerza, siendo apenas suficiente para
contrarrestar el empuje de la marea, y tan luego como esta ha pasado, una rápida
corriente sucede en sentido contrario con una velocidad de seis o siete millas por hora.
Los vapores se aprovechan entonces de esta fuerte corriente, que en muy pocas horas los
lleva más delante de la acción de las mareas.”
“Las tierras entre ambos ríos (el Hardy y el Colorado) son de la mejor calidad.
Revestidas por una capa de arcilla, alternando en algunas partes con otra de arena, las
creo aceptables para plantas anuales y sobre todo para árboles frutales que, llevando lejos
sus raíces, encontrarían siempre humedad aun en los terrenos a cuya superficie nunca
llega el agua del río. La bondad de las tierras depende esencialmente de la lama o el lodo
muy fino de que están cargadas las aguas del río y las del golfo, cerca de La Bocana. Esta
lama se deposita durante las crecientes en todo el terreno que inundan,
proporcionándoles así un magnifico abono.”
“Comprueban la fertilidad de las tierras, las hermosas alamedas y sauzales; las
extensas praderas revestidas de zacate, cáñamo y tule.”
“Los indios, cuyo único instrumento de labranza es una estaca con que hacen un
hoyo para las semillas, recogen cuando siembran, que consiste regularmente en sandías,
calabazas, frijol y maíz.”
“…Antes he hecho referencia de las arboledas a orillas del río. Estas son
abundantes que con dificultad se puede penetrar al interior; los indios cortan la leña que
venden a la compañía de vapores del Colorado a tres pesos la cuerda, que tiene por
dimensiones 8 x 4 x 4 pies. Se podrá tener una día de la cantidad de leña que se exporta y
consumen los vapores, fijándose en los apuntes de la cartera de campo, en donde indiqué
los diferentes sitios de leñadores por donde pasaba; es verdaderamente sensible que los
indios incendien los bosques, y por cada árbol que utilizan, matan centenares de jóvenes
arbustos; por la noche se puede ver la vera toda del Colorado brillante con la luz de los
incendios y durante el día, la atmosfera está empañada con el humo denso de la madera
verde.”
“Las condiciones del extremo del golfo, considerado como puerto marítimo, son
bastantes excepcionales. No tiene abrigo alguno contra los vientos, y su suelo es bañado
por las altas mareas. Al frente se encuentran las tres islas que he marcado en la carta, y
que forman un dique natural en donde viene a romperse la fuerza de las aguas del golfo,
impulsadas, y sea por los vientos del S o SE, o por el ordinario efecto de las mareas; al Este
y todo a lo largo de la costa de Sonora, hay una mesa baja, que no ofrece resguardo
alguno contra el viento; al Oeste está la sierra elevada de Santa Catarina y del país de los
Cucapá; pero estando a una distancia muy considerable, no ofrece tampoco abrigo
alguno.”
“El lugar que nos ha venido ocupando, y que llamaré “Puerto Isabel”, en el que
fondea el vapor que mensualmente llega a San Francisco; pero el que verdaderamente
constituye el puerto y donde están las casas y la gente, es el que se conoce con el nombre
de “Ship Yard”, sobre el estero Isabel, este estero es lo más notable de la región marítima
de que tratamos; la naturaleza formó allí un magnifico canal, que se tomaría por una obra
de arte. Con una longitud de 4 o 5 millas, y una anchura uniforme de 25 o 30 metros, sus
taludes perfectamente trazados y una profundidad de 25 a 30 pies en lo más profundo;
dicho canal es una magnifica vía y ofrece un segundo resguardo…” “…Ningún lugar podría
ser más a propósito para un establecimiento de esta naturaleza, por la extraordinaria
altura de la marea que hace aquí por sí sola, lo que en otros lugares se ejecuta por
máquinas poderosas.”
FUENTE CONSULTADA:
1) Revista Inyak, “Viaje de un cartógrafo desde San Diego a Yuma por tierra, y en
vapor por el río hasta el Mar de Cortés. Doc. Núm. 35”. SEP, Vol. 1, Número 1.
Mexicali. Junio 1983.
*) Licenciado en Administración Pública y Ciencias Políticas por la Facultad de Ciencias
Sociales y Políticas de la UABC y, en Historia por la Facultad de Ciencias Humanas de la
UABC. Investigador del Archivo Histórico del Municipio de Mexicali. IMACUM. Email:
lerdok57@hotmail.com. Facebook: Francisco Javier Palacios Flores.