CONDICIONES PARA LEVANTAR LA CUARENTENA
El pasado sábado 11 de abril, la Organización Mundial de la Salud (OMS)
confirmó que, desde su aparición en diciembre de 2019 a la fecha, el Covid-19 ha
causado en el mundo la muerte de casi 110 mil personas.
La cifra es indicativa del daño que esta enfermedad ha causado a los seres
humanos, muchos de los cuales viven dominados por el miedo, esa sensación de
angustia provocada por la presencia de un peligro que no es imaginario, sino real,
y que en algunos casos termina paralizándonos.
El panorama para el mundo luce sombrío, sobre todo si tomamos en cuenta que
en algunas naciones la reacción de los gobernantes y gobernados no ha estado a
la altura de la amenaza que representa el Covid-19, la pandemia más grave de la
historia reciente.
Lamentablemente, los gobiernos de algunas naciones están más preocupados por
su economía interna que por los contagiados y las víctimas fatales que está
dejando el coronavirus. Este afán ocasionó que el virus se comportara de manera
más violeta en países como Italia y España, y actualmente en el Reino Unido.
Begoña Arce, en un texto publicado en El Periódico de Catalunya, señala que el
pasado viernes “el Reino Unido perdía a casi mil personas en un solo día a causa
del coronavirus”. Un dato que llama la atención es que la periodista afirma que las
actuales medidas de confinamiento permiten hacer fuera de casa una hora de
ejercicio al día.
Ante la postura del gobierno, que asegura actuar siguiendo “la ciencia”, la
periodista señala que “la orden de confinamiento se dio más tarde que en otros
países, cuando el contagio ya era imparable, después de buscarlo en un primer
momento”.
En Estados Unidos, el coronavirus ha creado una crisis sanitaria de enormes
proporciones. El pasado sábado se convirtió en el país con más muertos por
coronavirus en el mundo: 20 mil 300 en total.
Tan solo en Nueva York, la ciudad más grande del vecino país del norte, y una de
las más pobladas del mundo, han perdido la vida 8 mil 627 personas a causa del
coronavirus. En busca de disminuir el perjudicial avance del virus, el alcalde Bill de
Blasio anunció el sábado pasado el cierre de colegios públicos de la Urbe de
Hierro durante el resto del año escolar.
Esta megalópolis de alta densidad poblacional cumple “con todos los
prerrequisitos para sostener la hipótesis de que sería golpeado con mucha
dureza", ha dicho Irwin Redlener, profesor de Mailman School of Public Health de
la Universidad de Columbia.
El doctor Redlener, que también es director del Centro Nacional de Preparación de
desastres, dijo que la enfermedad "está afectando a los trabajadores de la salud
de primera línea, que son probablemente el grupo de mayor riesgo. Son como las
tropas de combate en el frente de una guerra".
Algo similar sucede en Italia, donde el Covid-19 se ha ensañado con todas las
esferas de la sociedad, dejando un total de 19 mil 468 víctimas fatales, 100 de los
cuales eran médicos. Cómo olvidar las imágenes desgarradoras que hace unas
semanas le dieron la vuelta al mundo: un convoy de camiones del Ejército que
salió de Bérgamo, transportando cadáveres para ser cremados en otras urbes
italianas. En ese país hoy se habla de crematorios desbordados, panteones sin
espacio y servicios funerarios prohibidos.
No es la primera vez que Italia sufre por causa de una epidemia. En el pasado fue
asolada por la peste bubónica entre los años 1347 y 1350. El estremecedor relato
de Agnolo di Tura, citado por Ole J. Benedictow, en su libro La Peste Negra, 1346-
1353, lo dice todo:
“El padre abandonaba al hijo, la esposa al marido, y un hermano a otro, pues la
enfermedad parecía afectar por medio del aliento y la mirada. Y así es como
morían. Y no se podía encontrar a nadie que sepultara a los enfermos por dinero
ni por amistad. Los miembros de un hogar llevaban a sus difuntos muertos a una
zanja lo mejor que podían, sin sacerdote ni oficios divinos. Tampoco las campanas
doblaban a muerto. Y en muchos lugares de Siena se cavaron grandes fosas y se
llenaron hasta una gran profundidad debido a la multitud de fallecidos […]”.
Aunque el daño ocasionado por el coronavirus no ha alcanzado tal dimensión,
conviene que los gobiernos del mundo atiendan el llamado de la Organización
Mundial de la Salud, que ha establecido las siguientes seis condiciones para
levantar la cuarentena: controlar la transmisión del virus; garantizar la
disponibilidad de salud pública y cuidados; minimizar el riesgo en entornos
expuestos, como establecimientos sanitarios permanentes; poner en marcha
medidas de prevención en el trabajo, en las escuelas y otros lugares de alta
frecuentación; controlar el riesgo de casos importados; responsabilizar a la
población.