CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE

El 20 de diciembre del año 2000, la Asamblea General de las Naciones Unidas

decidió mediante la Resolución 55/201 establecer el 22 de mayo de cada año

como el Día Internacional de la Diversidad Biológica.

El objetivo de esta celebración es "informar y concienciar a la población y a los

Estados sobre las cuestiones relativas a la biodiversidad", entendida ésta como la

variedad de plantas, animales y microorganismos existentes, pero también incluye

las diferencias genéticas dentro de cada especie –por ejemplo, entre las

variedades de cultivos y las razas de ganado–, así como la variedad de

ecosistemas (lagos, bosques, desiertos, campos agrarios,…) que albergan

múltiples interacciones entre sus miembros (humanos, plantes, animales) y su

entorno (agua, aire, suelo…)”, explica un texto de la ONU titulado “La pérdida de la

biodiversidad es una pérdida para la humanidad”.

La ONU explica, asimismo, que la fecha de la celebración “se eligió por coincidir

con el aniversario de la aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica,

firmado en 1992”. Este convenio es el instrumento internacional para "la

conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus

componentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven

de la utilización de los recursos genéticos", que ha sido ratificado por 196 países.

La diversidad biológica interviene directamente en el medioambiente, que tiene en

los contaminantes ambientales a uno de sus peores enemigos, el cual afecta de

manera descomunal la salud de los seres vivos y el equilibrio de los ecosistemas,

lo que ocasiona un daño irreversible el agua, los suelos y el aire del planeta.

La creciente generación de desechos está considerada de unas décadas a la

fecha como uno de los problemas ambientales más grandes de nuestro tiempo. El

daño que la basura ocasiona al medioambiente ha tomado proporciones

verdaderamente alarmantes, sin que de parte de las autoridades y de la sociedad

haya una respuesta que esté a la altura de la problemática en cuestión.

Los expertos en la materia afirman que los agentes causantes de la contaminación

que afecta al medioambiente se clasifican en natural y artificial; la primera se

origina por causas naturales, tales como erupciones volcánicas, marea roja, lirio

acuático, bacterias, hongos, polen, etcétera. La contaminación artificial es aquella

que produce la actividad humana: basura, aguas negras, humos y residuos

industriales, exceso de fertilizantes o plaguicidas, radiactividad, etcétera.

Los seres humanos podemos y debemos hacer mucho para evitar el avance de la

contaminación por ambas causas. Para conseguirlo se requiere el involucramiento

permanente de todos, así como políticas públicas que posibiliten la disminución de

la contaminación ambiental producida por la actividad humana, la cual se traduce

en deterioro del suelo, contaminación del agua y del aire, pérdida de la

biodiversidad, calentamiento global, cambios climáticos, destrucción de la capa de

ozono, y otros factores que afectan al entorno.

Por ello es importante mejorar y fortalecer las políticas públicas que fueron

creadas para preservar el medioambiente y la biodiversidad, y que la celebración

del Día Internacional de la Diversidad Biológica sirva para concienciar

verdaderamente a los seres humanos sobre la importancia de conservar los

recursos biológicos, cuidar el aire, el suelo, el agua.

Es necesario que en el marco de la celebración que tendrá lugar este viernes se

levante la voz para insistir en aquellas cosas que podemos y debemos hacer para

reducir el cambio climático, el cual resulta de la acción directa o indirecta del

hombre, un problema que ha sido señalado como la mayor amenaza

medioambiental a la que se enfrenta la humanidad, lo mismo que el calentamiento

global.

El cuidado del medioambiente ha sido una de las preocupaciones y compromisos

de La Luz del Mundo. Habrá que recordar que el presidente internacional de esta

Iglesia ha destacado en varias ocasiones la importancia de cuidar el medio

ambiente, que es parte de la creación de Dios en beneficio de los seres humanos.

Al respecto dijo el 29 de mayo de 2019: “Dios hizo todas las cosas perfectas, pero

el hombre buscó sus propios males. La Iglesia va de acuerdo y apoya la ciencia, la

que es en favor y en beneficio de la humanidad”. En esa ocasión se refirió a la

importancia de realizar acciones de reforestación al recordar que fue Dios el que

creó dos fuentes importantes de oxígeno para la subsistencia del hombre: los

océanos y las áreas verdes.

Twitter: @armayacastro