El Síndrome de Peter Pan

Ana María Reynoso Añorga

Psicoterapeuta

HOLA AMIGAS Y AMIGOS:

Es un placer estar con ustedes cada semana a través de esta columna “Frente al Espejo”

EL tema de hoy es: “El Síndrome de Peter Pan

Los que padecen este trastorno son los jóvenes eternos que se desentienden de las exigencias del mundo real, escondiéndose en un mundo de fantasía, en su país de “Nunca Jamás”. Atrapados en él, no pueden desarrollar los roles que han de asumir, como el de padre, pareja o profesionista, tal y como se espera en la adultez. Se pueden reconocer porque muchos de ellos puede que se resistan a independizarse de los padres, mantengan relaciones afectivas superficiales y sin compromiso o no acaben de encontrar su sitio en el mundo laboral. Como el conocido personaje de J.M. Barrie, vuelan continuamente buscando aventuras pero se sienten incapaces de detener su vuelo y conseguir una estabilidad en la vida real.

Esta resistencia a crecer, más frecuente en varones que en mujeres, fue definida por el psicólogo americano Dan Kiley en 1983, y es un problema cada vez más frecuente, pues sociológicamente este trastorno cada vez se encuentra más presente de una manera crónica como consecuencia de la sociedad capitalista y de la inmediatez, en la que cada día las cosas se consiguen con menor esfuerzo y sin necesidad de compromiso, y en la que consumimos para rellenar los huecos afectivos. Todo ello nos reporta un placer inmediato, pero efímero.

Para reconocer el Síndrome de Peter Pan les mencionaré las señales más características:

*Aunque los adultos han llegado a la treintena o incluso rondan la cuarentena de años continúan comportándose como niños pequeños.

*Sienten una gran necesidad de atención por parte de quienes le rodea.

*Su actitud se centra en recibir, pedir y criticar y no se molestan en dar o hacer por los demás. Quieren que les den lo que piden y si no es así, se enfadan, porque no toleran la frustración.

*Viven centrados en sí mismos y en sus problemas, sin preocuparse por lo que le sucede a quienes le rodean.

*Sienten insatisfacción constante con lo que tienen, pero no actúan para solucionar su situación, desean tenerlo todo pero sin que les suponga ningún esfuerzo para conseguirlo.

*Consideran el compromiso como un obstáculo a la libertad.

*No se responsabilizan de sus actos sino que pretenden que los otros lo hagan por ellos. Además culpan a los demás porque no les va bien.

*Se esconden detrás de excusas o mentiras para disimular su incapacidad para crecer.

*Se sienten muy atraídos por la juventud, etapa vital idealizada para el sujeto con SPP.

*Miedo a la soledad.

*Mucha inseguridad y baja autoestima.

Causas del Síndrome de Peter Pan:

El síndrome de Peter Pan, como la mayoría de fenómenos psicológicos, seguramente sea debido al efecto de múltiples factores, tales como rasgos de personalidad dependientes o evitativos, estilo de afrontamiento de los problemas o patrones educativos, pero parece que el que más peso tiene en este desajuste es la historia vital de la propia infancia; una infancia muy feliz y despreocupada que puede ser idealizada por la persona con SPP o por el contrario muy infeliz y sin afecto.

En el primer de los casos, el síndrome busca perpetuar los momentos felices viviendo en infancia constante que se niega a superar, mientras que en el segundo la función del síndrome es recuperar la infancia robada, mediante la libertad que otorga el ser adulto.

“Creo que se puede establecer una división entre la juventud y la madurez. La juventud acaba cuando termina el egoísmo; la madurez empieza cuando se vive para los demás”

Hermann Hesse