El síndrome del impostor

Éxitos académicos, una carrera profesional triunfante, logros económicos, elogios y, a pesar de todo, sigues pensando que se debe a una serie de golpes de buena suerte o cuestiones circunstanciales, que pueden desaparecer en cualquier momento.

Millones de mujeres y hombres en todo el mundo están secretamente preocupados por no ser tan capaces como todos creen.

Esta perturbación es más habitual de lo que parece: se llama "síndrome del impostor" (bautizado por la Psicóloga Clínica Clance, en 1978), y siete de cada 10 personas lo han sufrido alguna vez en su vida.

Este síndrome se define como: el malestar emocional, asociado al sentimiento de no merecer la posición que se ocupa a nivel laboral, académico o social.

Aquellos que sufren este síndrome, NO SON IMPOSTORES, al contrario.

El impostor: es una persona que finge ser alguien que no es de manera voluntaria y, cuya conducta obedece a una razón, que suele estar asociada a la consecución de determinados objetivos.

A la inversa, existen personas que han alcanzado una estupenda posición y no se creen merecedoras de la misma, se consideran un fraude y temen que los demás descubran su falta de méritos y competencias. Estas son las personas que padecen el síndrome del impostor.

Estos están seguros de que si los otros supieran lo mediocre que realmente son (así se consideran), tendrían una opinión muy distinta de ellos.

Se encuentran, frecuentemente, desvalorizando sus éxitos y capacidades. Tiene que ver con un pobre autoconcepto y con una actitud despectiva y sumamente crítica de ellos mismos.

Alguno de los síntomas más comunes de las personas que padecen este síndrome son:

1.- Creencia de que sus logros o éxitos no son merecidos, sino que se deben a la suerte, al azar, o a que otros, a quienes consideran más poderosos que ellos, les han ayudado a conseguirlos.

2.- Falta de confianza en las propias competencias que los han llevado a conseguir sus éxitos.

3.- Se autoexigen excesivamente, pues sólo así consideran ser merecedores de alcanzar el éxito.

Algunas estrategias sugeridas por expertos, que ayudan a superar este síndrome, son:

1.- Cambiar tu percepción de la realidad, haciendo un re-encuadre de esta. Empieza por observar e identificar los defectos de aquellos con los que te comparas (no existen las personas perfectas), imaginate como actuarían en las situaciones en las que sus fallas los pondrían en desventaja.

2.- Ridiculiza esa voz de tu cabeza que te dice que no eres mejor a los demás. Ponle un apodo gracioso y visualízalo como si se tratara de un personaje ridículo que te habla al oído (es momento de que tu también lo menosprecies), y cada vez que lo oigas respóndele: sí, sí, como quieras, ríete de él, y trae a la mente los logros que has tenido, de esa manera el impostor dejará de tener fuerza.

3.- Pasa a la acción, inicia tus proyectos, no pienses que serás incapaz de concluirlos con éxito, sólo inícialos y veras que, antes de lo que imaginas los concluirás, lo que aportará y sumará contundentemente a mejorar la imagen que tienes de ti mismo.

4.- Ten paciencia, tienes toda tu vida dudando de tus capacidades y logros, no quieras cambiar de la noche a la mañana, es un proceso que puede ser lento, pero lo importante es iniciar y persistir, te garantizo que lo lograras mas temprano que tarde.

Cuando tienes confianza en ti mismo, nada ni nadie puede impedir que logres tus metas “ÉXITO”.

Como siempre un placer saludarlo, esperando que estas pocas letras hayan sido de su agrado y, sobre todo, de utilidad ¡Hasta la próxima!