El Trastorno Bipolar
Ana María Reynoso Añorga
Psicoterapeuta
HOLA AMIGAS Y AMIGOS:
Es un placer estar con ustedes a través de esta columna “Frente al Espejo”
El tema de hoy es “El Trastorno Bipolar”
El trastorno bipolar es un trastorno grave y complejo que presenta una gran variedad de síntomas. Existen distintos tipos de este trastorno y su sintomatología también puede presentarse junto a otras psicopatologías como la esquizofrenia.
Los síntomas primarios del trastorno bipolar son los cambios impredecibles del estado de ánimo, y los más característicos son los síntomas del estado de manía y del estado depresivo.
Los síntomas de la manía incluyen excitación excesiva, percepción de grandeza, irritabilidad, falta de sueño, aumento notable de energía, alto impulso sexual y verborrea. Durante la fase de manía las personas pueden abusar de drogas, llevar a cabo conductas de riesgo y tomar decisiones perjudiciales y negativas para ellos, como dejar el trabajo.
Los síntomas de la fase depresiva incluyen tristeza, ansiedad, irritabilidad, pérdida de energía, llanto incontrolable, cambios en el apetito que llevan a una pérdida o aumento de peso, necesidad excesiva de dormir, dificultad para tomar decisiones y pensamientos suicidas.
Además, los síntomas maníacos y depresivos pueden aparecer juntos. Cuando esto ocurre recibe el nombre de episodio mixto.
Existen distintos tipos de trastorno bipolar caracterizados por diferentes grados de los síntomas depresivos o maníacos. Los cinco tipos del trastorno bipolar son: ciclotimia, trastorno bipolar de tipo I, trastorno bipolar de tipo II, trastorno bipolar no especificado y trastorno bipolar de ciclado rápido.
Ciclotimia
La ciclotimia es una variante del trastorno bipolar pero sus síntomas son menos graves, es decir, que las personas que sufren este trastorno presentan fases leves de depresión e hipomanía. Esta última, la hipomanía, es una alteración psicológica que puede ser entendida como una versión débil, menos acentuada, de la manía, y de hecho no suele poner en riesgo la integridad física de la persona que la desarrolla, algo que sí ocurre con la manía propia del trastorno bipolar. Los pacientes son diagnosticados tras persistir los síntomas durante al menos dos años.
Trastorno Bipolar de tipo I
Una persona afectada por el trastorno bipolar de tipo I, ha tenido al menos un episodio de manía durante su vida, pues este tipo de trastorno bipolar se caracteriza por la presencia de episodios de manía o, en algunos casos mixtos, y no necesariamente el sujeto ha sufrido una fase depresiva. Trastorno Bipolar de tipo II
El trastorno bipolar de tipo II se diagnostica cuando el sujeto ha sufrido uno o más episodios de depresión mayor y al menos un episodio de hipomanía. En ocasiones, el trastorno bipolar de tipo II puede confundirse con la depresión mayor, por lo que es imprescindible hacer un diagnóstico correcto para una mejor recuperación del paciente.
Trastorno Bipolar no especificado
Puede ser que el trastorno bipolar no pueda clasificarse dentro de los tres anteriores, por diferentes motivos. Por ejemplo, cuando los episodios de hipomanía son recurrentes. Hay situaciones en las que el psicólogo o psiquiatra ha llegado a la conclusión de que hay un trastorno bipolar, pero es incapaz de determinar si es primario, debido a una enfermedad médica o por haber sido inducido por una sustancia.
Trastorno Bipolar de ciclo rápido
Los individuos con trastorno bipolar de ciclo rápido experimentan cuatro o más episodios de manía o depresión en el periodo de un año.
A pesar de que el trastorno bipolar es bastante conocido por la población, al menos en cuanto al nombre se refiere, existe una gran desinformación sobre esta psicopatología. Muchas personas piensan que este trastorno se caracteriza por cambios de humor repentinos en el mismo día o por altibajos emocionales.
En realidad, el trastorno bipolar es un trastorno serio, que igual que la esquizofrenia o el trastorno paranoide, requiere de la administración de fármacos y una vigilancia en los hábitos de vida de los pacientes para evitar recaídas. Es importante buscar ayuda profesional.
“A veces ser bipolar puede ser un desafío que puede consumirte, requiere de mucha resistencia y valor. Así que si estás viviendo con esta enfermedad y eres funcional, debes sentirte orgullo en vez de avergonzado”
Carrie Fisher