EN PROCESO DE TRANSICIÓN
EN PROCESO DE TRANSICIÓN
Del confinamiento a la nueva normalidad
Por Luisa Huesca
Psicóloga Clínica especializada en Psicoterapia de Arte
En México han transcurrido, por lo menos, 70 días de confinamiento. Lo que al inicio parecía tan
desconocido para todos como la educación y el trabajo en línea, las rutinas de sanitización después de
una jornada de trabajo esencial, el uso de cubrebocas en interacciones fuera de nuestro hogar, hacer
compras de provisiones con limitaciones y nuevos reglas, así como reuniones digitales entre
familiares y amigos, la implementación de la sana distancia en espacios públicos, entre otros, son
acciones que se han integrado ya, de cierta manera, como parte de la rutina diaria; una nueva
normalidad.
Aunque a simple vista pudiera parecer que seguimos en la misma crisis, donde reina la incertidumbre,
es importante detenernos y hacer conciencia de los elementos que se han ido transformando.
Iniciando por el clima en Baja California. ¿Recuerdas que los primeros días de confinamiento aún nos
encontrábamos en invierno? El aire era frío, tuvimos fuertes y prolongadas lluvias que generaban un
ambiente de melancolía, confusión y tristeza. Sin embargo, el tiempo ha transcurrido, por lo que la
vida y belleza de la primavera nos ha alcanzado. El sol es fuerte a medio día, los pájaros nos visitan
desde el primer despertar hasta el ocaso del sol. Las flores y frutos empiezan a ser visibles en los
paisajes de nuestros hogares y los alrededores cercanos.
¿Has notado algún cambio en tu estado de ánimo?
“Es una realidad que la luz solar nos activa y da lugar a la producción de serotonina, una de las
hormonas responsables de que nos sintamos felices” (Tonella, 2015).
Se puede decir que el sol es una especie de motor. Este genera que hace que los seres humanos
presentemos mayor actividad o como mínimo, mayor predisposición a hacer cosas. Gracias a esta luz,
energía y calor, regresan las ganas de volver a nuestras actividades en el exterior y de mantenernos en
movimiento, aunque por salud y seguridad aún no sea posible; además renace la esperanza porque
todo mejore.
Las experiencias familiares, incluso con la diversidad estas pueden tener, han transformado sus
espacios dentro del hogar en áreas multiusos; las cocinas y comedores se han convertido en salones de
clase y salas de junta. Las salas y habitaciones ahora son centros educativos, oficinas corporativas y
por las noches se convierten en cines. Algunas cocheras o patios se han transformado en parques de
diversiones con pequeñas albercas, pelotas, bicicletas y galerías de arte con gises. Estas actividades
nos permiten descubrir que un espacio físico no tiene un solo uso, su transformación es posible
siempre y cuando nosotros lo dispongamos y disfrutemos.
En un diálogo acerca del impacto del confinamiento y del cambio de forma de vida con un joven
adolescente (16 años) comentó:
“Ya no soy el mismo, por más que intento disfrutar de lo que antes me daba alegría hoy ya no es
así. Dentro de mis pensamientos ahora también están diferentes formas de ver la realidad que antes
no veía, incluso me vi al espejo mientras hablaba con una buena amiga y físicamente ya no me veo
como el de antes, soy otro”
La mayoría de las veces, los jóvenes son más perceptivos de las transformaciones que los adultos.
Ellos se encuentran en una etapa de formación constante y construcción de su identidad; por lo tanto,
logran ser más conscientes de los cambios que en ellos ocurren. Si las estaciones y el clima cambian,
si los espacios se transforman, si los animales regresan a los espacios físicos que antes habitaban, es
inminente que el ser humano ya está inmerso en un proceso de transición sumamente interesante e
importante en cuanto a proceso evolutivo de pensamientos, emociones y conductas sociales.
Es posible que el deseo de regresar a nuestra normalidad anterior se apodere de nuestros pensamientos
cuando nos encontramos en momentos de frustración provocados por nuevos y desconocidos
contextos. Esto es totalmente comprensible pues, aunque nuestra normalidad anterior no fuera la más
equitativa y saludable, pertenecía a la zona de confort en la que ya sabíamos qué esperar y cómo estar
preparados para ello. Sin embargo, el detenernos y hacer conciencia de las transformaciones es de
gran utilidad. Es importante permitirnos pensar en cómo estas transformaciones nos pueden abrir la
oportunidad a los seres humanos de ir construyendo nuevas realidades. No solo hablando sobre cómo
mantener las medidas de sanitización y sana distancia para cuidarnos del contagio, sino a cómo
aprender a reconocernos como seres en transición.
El acompañamiento con el joven fue de gran ayuda comparar nuestro proceso de transformación con
la metamorfosis por la que transita una mariposa. Después de un periodo de incubación y surgir del
huevo, nos encontramos con una bella y peculiar oruga, la cual explora el mundo de forma terrestre y
segura por medio de sus seis patas. Su alimentación es herbívora, sin embargo, sin previo aviso y por
un proceso natural se convierte en una crisálida, creando una especie de bolsa protectora. Entrando
ahí, se aísla y permanecerán así casi por el mismo periodo de su vida como oruga. En su propio
confinamiento se da la magia de la metamorfosis. Al cumplir con la preparación adecuada, se libera
de su bolsa y sale de nuevo al exterior, ahora con alas, colores brillantes y la capacidad de conocer el
exterior desde una perspectiva nueva. Su nueva realidad la convierte de gran importancia para las
plantas pues en cada vuelo son portadoras de polen, ayudando a la creación de nuevos entornos
naturales.
Así que, aceptemos que no somos ni volveremos a ser los mismos, pero sin que esto anule la
oportunidad de evolucionar lentamente, un paso cada día; y así, transformarnos en seres humanos
reflexivos, conscientes y dispuestos al cambio en comunidad. ¿Cómo será tu metamorfosis? Recuerda
que el verano se aproxima, el sol y aire fresco ya sea en tu patio, en tu balcón o por medio de tu
ventana proporcionará elementos fundamentales para esta transformación equilibrada y profunda. Es
cuestión de cambio de perspectiva, no es sencillo en todas las realidades, pero es posible iniciar en lo
más profundo de cada uno.
La Psic. Luisa Huesca es especialista en Psicoterapia de Arte, y es directora del colectivo ROQUES.
ROQUES es un colectivo de profesionistas en áreas de la salud mental. Si necesitas ayuda, envía un mensaje directo a través de Facebook en @RoquesMX o escribe a info@roques.com.mx