Eugenio Derbez y el derecho a la libertad de expresión

Sociedad y derecho

El pasado lunes, el comediante Eugenio Derbez leyó, en su cuenta

de twitter, la carta de un Médico que labora en una de las clínicas del

IMSS en Tijuana, en la que pedía ayuda por la falta de insumos y

materiales para realizar su trabajo, debido al desabasto existente, con el

objetivo de atender a los enfermos de la terrible y espantosa pandemia

a la que se enfrenta nuestro país, siendo Baja California uno de los

Estados de la República en particular, de los que mayor número de

infectados tiene.

Ello desató la ira de las autoridades federales y de los seguidores

del régimen. La primera en salir a desmentir al comediante fue la titular

de operación administrativa del IMSS en Baja California, la Doctora

Desirée Sagarnaga quien, mediante un video subido a redes sociales,

acusa a Derbez de mentir, afirmando que no hay tal desabasto, sin

ofrecer ninguna prueba de su dicho. El Presidente López Obrador no se

quedó atrás, aludiendo en su mañanera que el comediante está siendo

utilizado (junto con otros reconocidos artistas y deportistas), por su

adversarios para perjudicar su proyecto.

La realidad es que el comediante, y cualquier otra persona, tiene

el derecho, constitucionalmente protegido, de difundir sus opiniones,

información e ideas, a través de cualquier medio, sin que ninguna

autoridad pueda censurar o coartar dicha libertad. Tal y como lo dispone

el artículo 7º de nuestra Ley Suprema.

La libertad de expresión goza de un reconocimiento muy amplio, al

ser consagrada también en el artículo 19 de la Declaración Universal de

los Derechos Humanos, 19 del Pacto Internacional de Derechos Civiles

y Políticos y, en el artículo 10º del Convenio Europeo de Derechos

Humanos, por citar solo algunos.

La libertad de expresión, así como la difusión de ideas y opiniones,

es libre, sin que se pueda imponer una verdad oficial en su contra. Es de

hecho, un fundamento de la “tolerancia, el pluralismo y el espíritu de

apertura”, elementos sin los cuales, no podría haber una verdadera

sociedad democrática. Es, por tanto, uno de los derechos más sagrados

de las personas, el cual, además, ejerce un contrapeso a los poderes

establecidos.

La libertad de expresión es un “derecho institucional y

fundamental de las personas”, que además ejerce una función social

esencial para la democracia, siendo esta, la de formar opiniones públicas

diversas y plurales sobre temas de interés para la sociedad.

¡Bien, muy bien por el comediante Eugenio Derbez!, que sin temor

y valentía expresa su opinión y difunde información que, sin duda, es de

suma importancia e interés para todos los mexicanos.

Como siempre un placer saludarlo esperando que estas pocas

letras hayan sido de su agrado y sobre todo de utilidad ¡Hasta la

próxima