La Neuropsicología
Ana María Reynoso Añorga
Psicoterapeuta
HOLA AMIGAS Y AMIGOS:
Es un placer estar con ustedes cada semana a través de esta columna “Frente al Espejo”
El tema de hoy es: “La Neuropsicología”
La Neuropsicología clínica es una rama de la Neurociencia, y una especialidad dentro de la Psicología que estudia los efectos del sistema nervioso sobre la conducta, las emociones y el pensamiento. Para ello se sustenta en el estudio de los procesos neuropsicológicos.
A lo largo de la historia de la humanidad, se han llevado a cabo infinidad de mecanismos y técnicas, desde diferentes perspectivas, para conocer cómo funciona nuestro cerebro y con ello poder controlar nuestra conducta, desde la mera observación en condiciones de laboratorio hasta la observación y manipulación de áreas concretas del cerebro; desde trepanaciones de cráneo para sacar malos espíritus durante el Neolítico hasta lobotomizar a fin de controlar a los sujetos durante el S.XIX.
Hoy en día se sigue estudiando el maravilloso mundo del cerebro, con técnicas más avanzadas y menos invasivas, y con la finalidad de mejorar el bienestar de la persona.
Desde el estudio y práctica de la Neuropsicología se pretenden tres funciones esenciales:
1. Diagnóstico o valoración del estado y funcionamiento neuropsicológico
Cuando una persona presenta cualquier disfunción o alteración tanto conductual, emocional como cognitiva es importante conocer la causa. Es por ello que a través de pruebas estandarizadas o de neuroimagen se estudia el estado fisiológico del cerebro y el funcionamiento del mismo.
Con las pruebas de neuroimagen es posible conocer la presencia y afectación de un daño cerebral, derrame cerebral, tumor cerebral o hemorragia. Al conocer el estado y localización de estos elementos se puede saber qué áreas están afectadas, y así ver cuáles son las funciones cerebrales que se han perdido, así como qué recursos cognitivos y compensatorios tiene la persona para poder rehabilitarse.
2. Intervención neuropsicológica
Una vez estudiado cada caso, es importante trabajar de manera coordinada con diferentes especialistas a fin de mejorar su estado. Es por ello que, tras una buena valoración y diagnóstico, pasamos a la fase de intervención. Esta va a depender de las funciones preservadas del paciente o el tipo de daño.
La intervención se orientará a la rehabilitación o estimulación cognitiva, en función del caso y la capacidad de recuperación o estimulación de funciones. Un punto importante en la intervención será el trabajo con la familia y su contexto, los cuales serán agentes claves en la recuperación del paciente.
3. Investigación
La Neuropsicología clínica es parte de la ciencia. Por lo tanto, como en todas las especialidades científicas se pretende generar estudios que mejoren las técnicas, intervenciones y mecanismos de diagnóstico, a fin de desarrollar este campo de estudio a través del método científico. Dentro de las áreas de investigación se distinguen tres ramas: Neuropsicología experimental, Neuropsicología conductual y Neuropsicología clínica.
La Neuropsicología es una rama de la Psicología, con especificaciones entre el psicólogo clínico y el neuropsicólogo clínico. Mientras el primer profesional trata de diagnosticar alteraciones orgánicas que afecten a la conducta, emociones y pensamiento de las personas, los neuropsicólogos clínicos localizan dichas disfunciones o alteraciones en áreas concretas del cerebro, analizan su etiología y la naturaleza de la lesión que las produce. Además de crear un plan de rehabilitación o tratamiento en relación a las estructuras implicadas.
En muchas ocasiones, ambos profesionales trabajan conjuntamente, pues el neuropsicólogo clínico puede concretar al final el diagnóstico neuropsicológico y detectar si existe una alteración orgánica o funcional en el paciente. De esta manera, puede ofrecer una conceptualización neuropsicológica a los trastornos psiquiátricos.
“Todo hombre puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro”
Santiago Ramón y Cajal