Venciendo la infertilidad

Embarazo bioquímico

Si has mantenido relaciones sexuales sin protección, puedes presentar un retraso en tu

menstruación, incluso llegar a realizar una prueba de embarazo con resultado positivo, y

luego, días después, presentar tu regla con las características normales, pero ¿qué paso ahí?

¿Estaba embarazada? ¿Se le considera un aborto? ¿Necesito asistencia médica?

La fecundación se lleva a cabo en las trompas; el ovulo fecundado viaja hasta el

endometrio donde se implanta e inicia su división celular formando el sincititrofoblansto,

que es el rudimento de la placenta y los productos donde se desarrolla tu bebé son los que

estimulan la producción de la hormona gonadotropina cronionica; sin embargo, otros

tejidos como el hepático, el renal del bebe, la hipófisis y ciertos tumores de células

germinales también la producen en menor proporción.

Cuando una mujer presenta un retraso en su menstruación, y se realiza una prueba en

sangre para determinar si existe un embarazo se hace una medición de la hormona

gonadotropina coriónica porción Beta (hGCb), en su calidad cualitativa (para determinar si

está presente o no) o cuantitativa (para determinar en que concentración se encuentra) y así

establecer la presencia del desarrollo inicial de un embarazo, incluso determinar las

semanas. Esta hormona se secreta desde la implantación y se eleva a valores detectables

después de la tercera semana de la última fecha de regla, elevandose de manera

exponencial hasta llegar a su pico máximo alrededor de la semana 12 de embarazo y luego

inicia un leve descenso de sus valores.

Si bien es frecuente que muchas mujeres lleguen a presentar esta patología sin siquiera

notarlo, es más frecuente en mujeres en edad fértil que tengan vida sexual activa o mujeres

que se encuentran bajo tratamiento de fertilidad asistida.

La clasificación del embarazo es:

Embarazo clínico: se presenta diagnosticado por ecográfica de uno o más sacos

gestacionales o signos clínicos de embarazo definitivos. Esto incluye embarazo ectópico

(desarrollo fuera de la cavidad uterina).

Embarazo clínico con latido cardíaco fetal: se diagnostica por ecográfica con

documentación clínica de al menos uno o más fetos con latido cardíaco. Esto incluye

embarazo ectópico.

Embarazo bioquímico (aborto espontáneo preclínico): diagnosticado sólo por la detección

de hCG en suero u orina y sin desarrollo de un embarazo clínico.

Las pruebas cualitativas son tan confiables que es posible tener una prueba de embarazo

positiva antes de la fecha esperada de menstruación y luego no haber un embarazo clínico.

Esto se debe a que no todos los embriones se implantan y progresan a un embarazo, por lo

que la paciente puede tener una regla normal o un poco retrasada. A esto se le denomina

“embarazo bioquímico”. Por ello una prueba positiva en la etapa premenstrual no

necesariamente significa que la paciente tendrá un embarazo que se pueda detectar en los

estudios clínicos, por lo que es mejor esperar hasta la semana 5 para confirmar que se trata

de un “embarazo clínico”.

Con las pruebas cuantitativas, además del diagnóstico de embarazo, se puede evaluar el

bienestar embrionario así como establecer el diagnóstico de embarazo ectópico,

enfermedad trofoblástica gestacional, embarazo anembrionico, etc. En mujeres con

sangrado en la primera mitad del embarazo, nos permite distinguir aquellos embarazos

viables de aquellos que terminarán en aborto con una cuantificación seriada.

No pierdas las esperanzas si esta ha sido tu situación en ocasiones anteriores. Es

importante estar en vigilancia con tu médico de cabecera para no reincidir en estos casos,

así él te ayudara a tener un método anticonceptivo confiable cuando no estés buscando un

embarazo por el tiempo que tú lo desees; de lo contrario, si deseas concebir, te de la

valoración para ver que estés en condiciones adecuadas para poder lograrlo.