"Pasé cuatro horas tirado por el tiroteo", narra productor de ROMA

El cineasta había sido invitado por un día a la ciudad de Culiacán


CIUDAD DE MÉXICO, octubre 19.-
Durante cuatro horas, el productor de la película "ROMA", Nicolás Celis, se mantuvo resguardado en un restaurante de Culiacán, a metros de los enfrentamientos entre narcos y militares la tarde del jueves anterior.

El cineasta había sido invitado por un día a la ciudad y de hecho platicaba con sus anfitriones sobre la reputación de violencia de la ciudad. Ellos le respondieron que llevaba años sin haber algo significativo al respecto.

Pero cerca de las 15:00 horas comenzaron a escuchar sonidos que Celis pensó, eran inicios de tormenta. "Hasta que llegaron a sacarnos los meseros, gateando, para ir a la cocina; éramos como 100 personas, muchas mujeres, la gente estaba muy asustada, pensé estarían acostumbradas, pero no", narra.

Las explosiones, detalla, hacían vibrar el lugar y las balas rompían cristales, con los que llegaron a cortarse algunas de las personas.

En ese momento, subraya, el pensamiento principal era la fragilidad que se puede tener como persona.
"Estar en contacto con este tipo de situaciones hacen reflexionar cómo están tomados los espacios públicos, cómo van a salir a jugar los niños al día siguiente con tranquilidad, los adultos igual, todo se rompe y es difícil volver a pegar las piezas.

"El pensamiento era de: '¿cuándo iba a terminar todo?' estás en el suelo y no puedes hacer nada; me asusté cuando las explosiones fueron fuertes y retumbaba el edificio".

Cuando todo se calmó y logró salir del restaurante vio autos abandonados, motocicletas tiradas.

"Como zona de guerra y nunca sabes quiénes son los buenos y los malos, era la incertidumbre si iban a llegar refuerzos o no. Hoy (camino al aeropuerto) me impresionó que no vi una sola patrulla o auto militar, sólo un policía federal fuera del aeropuerto, la sensación fue rara, como si no pasara nada", subraya.

Celis no durmió en el hotel, sino que aceptó el hospedaje de personas cercanas al restaurante.
Al final, lo que le impresionó del caso Culiacán fue constatar el gran poder de los grupos que iniciaron la confrontación.

"Lo que más me decepciona son las posturas políticas de tirarse unos a otros, sienten que lo importante es sacarle la vuelta en lugar de sensibilizarse y tomarlo como una parte humana de que esto está pasando, hay que buscar vías urgentes para sanar esto que está profundamente herido", concluye.