Alerta sanitaria en las playas de Tijuana por contaminación fecal

Estudios del PFEA revelan que las zonas monitoreadas superan los niveles permitidos para uso recreativo.

Tijuana, 31 de Enero. - Las principales playas de Tijuana presentan niveles de contaminación por residuos fecales que las hacen no aptas para uso recreativo, de acuerdo con los más recientes estudios del Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental (PFEA), organización civil dedicada al monitoreo de la calidad del agua en la región fronteriza.

Según el informe semanal difundido por el colectivo, ninguna de las playas muestreadas cumple con los límites sanitarios establecidos para el contacto humano. El punto con mayor concentración de bacterias fue Playa Blanca, donde se detectaron 414 unidades de enterococos por cada 100 mililitros de agua, un indicador utilizado a nivel internacional para medir contaminación fecal.

Otras zonas costeras de alta afluencia, como El Faro, también superaron los parámetros considerados seguros, con registros de 249 enterococos por cada 100 mililitros, así como resultados similares en el resto de los puntos evaluados en el litoral tijuanense.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) establece un límite máximo de 200 enterococos por cada 100 mililitros de agua para considerar una playa apta para uso recreativo, umbral que fue rebasado en todas las mediciones reportadas por el PFEA.

Especialistas advierten que la presencia elevada de estos microorganismos está asociada principalmente a descargas de aguas residuales sin tratamiento adecuado, lo que representa un riesgo para la salud pública, ya que puede provocar infecciones gastrointestinales, enfermedades de la piel y afecciones respiratorias en personas que entren en contacto con el agua contaminada.

La problemática de contaminación en las playas de Tijuana no es nueva. Organizaciones civiles y autoridades han documentado durante años episodios recurrentes de altos niveles de bacterias fecales, atribuibles a fallas en la infraestructura de saneamiento, escurrimientos pluviales contaminados y descargas irregulares hacia el mar y el río Tijuana.

El impacto de esta situación trasciende la frontera, ya que playas del sur de California han registrado cierres temporales debido a la llegada de aguas contaminadas, lo que ha reavivado los llamados a soluciones binacionales para el manejo y tratamiento de aguas residuales.

Ante este escenario, el PFEA reiteró la necesidad de acciones coordinadas entre los tres niveles de gobierno, así como mayor transparencia en la información sobre la calidad del agua y la implementación de medidas estructurales que permitan recuperar las playas y garantizar la seguridad de la población.

Hasta el momento, las autoridades sanitarias locales no han emitido una postura oficial tras la publicación del más reciente informe, aunque en ocasiones anteriores han advertido a la ciudadanía sobre los riesgos de ingresar al mar en zonas con altos niveles de contaminación.