Alertan por afectaciones viales por el nuevo puente Otay Nodo Morelos

Empresarios prevén pérdidas y congestionamientos en zona de Otay

TIJUANA, B.C.- La construcción del puente elevado Otay Nodo Morelos continúa generando preocupación entre empresarios, comerciantes y especialistas en movilidad, quienes advirtieron que la obra podría ocasionar conflictos viales, afectaciones económicas y una disminución en la actividad comercial de una de las zonas con mayor dinamismo industrial y fronterizo de Tijuana.

Durante una reunión organizada por organismos empresariales de la ciudad, representantes de distintos sectores señalaron que la falta de una estrategia integral de movilidad y la limitada socialización del proyecto han generado incertidumbre entre residentes, trabajadores y empresas asentadas en el área de Otay. Según los participantes, los cierres parciales y modificaciones a la circulación ya han comenzado a impactar los tiempos de traslado y la operación de negocios locales.

El puente Otay Nodo Morelos forma parte de un conjunto de obras impulsadas para mejorar la conectividad vial en una zona estratégica para el comercio binacional. Sin embargo, empresarios señalaron que la ejecución de los trabajos podría prolongar problemas de tránsito que históricamente afectan a la región, particularmente en horas pico y durante las temporadas de mayor actividad comercial.

Integrantes de cámaras empresariales indicaron que la zona concentra parques industriales, centros logísticos, universidades, oficinas gubernamentales y accesos a la garita de Otay, por lo que cualquier alteración en la movilidad impacta directamente en la productividad y competitividad de la ciudad. Además, señalaron que retrasos en el transporte de mercancías pueden traducirse en costos adicionales para empresas exportadoras y transportistas.

Especialistas en movilidad urbana han advertido que las obras de infraestructura requieren planes alternos de circulación claramente definidos para evitar cuellos de botella y congestionamientos severos. En el caso de Otay, destacaron que diariamente transitan decenas de miles de vehículos particulares, transporte de carga y unidades de transporte público, lo que convierte a la zona en uno de los corredores más transitados de Baja California.

La preocupación también se centra en los efectos que podrían enfrentar pequeños y medianos comercios ubicados en las inmediaciones de la obra. Representantes del sector comercial señalaron que experiencias similares en otros proyectos de infraestructura han provocado disminuciones temporales en ventas debido a la reducción del flujo de clientes y dificultades de acceso.

Por su parte, autoridades estatales han defendido el proyecto al asegurar que su objetivo es agilizar la circulación vehicular y reducir tiempos de traslado una vez concluida la obra. El Nodo Morelos forma parte de una estrategia de modernización vial que busca fortalecer la conectividad entre las zonas industriales de Otay, la carretera Aeropuerto y los accesos fronterizos hacia Estados Unidos.