Clama justicia padre de la estudiante Monserrat González León
ENSENADA.- Desconsolado padre de la estudiante Monserrat González León, de 19 años de edad, quien fuera víctima de la balacera ocurrida en la discoteca del Papas & Beer, clama justicia y pide que el crimen de su hija no quede impune.
El llamado del empresario agrícola que genera alrededor de 400 empleos en el Valle de Ojos Negros, considera que las autoridades que tienen a su cargo la investigación deben, cuando menos, esclarecer el fatal suceso.
Asimismo, que el establecimiento donde ocurrieron los hechos no siga operando en las condiciones de inseguridad, como se puso de manifiesto durante los hechos ocurridos hace unos días, al decir que tiene conocimiento de que ya está abierto al público, como si lo ocurrido fuera poca cosa.
Don Gustavo González Rodríguez señala que su joven hija, excelente estudiante y gran colaboradora de las labores cotidianas que se realizan en el seno familiar, no merecía que le hayan truncado la vida de esa manera.
Señala que su joven hija no tenía nada qué ver con la persona que ese mismo día asesinaron en ese establecimiento, simplemente acudió junto con sus amigas a divertirse y por ese solo hecho se convirtió en víctima de esos actos delictivos.
Ante esa situación, reiteró su llamado a las autoridades, a que lleguen hasta donde tengan que llegar en las investigaciones, tanto por la memoria de su inocente hija como por toda la sociedad ensenadense, que no merece vivir en la sosobra de no tener tranquilidad y vivir tranquila en su ciudad.
El llamado también lo hizo extensivo al presidente municipal, Armando Ayala Robles, en el sentido de que, como primera autoridad, esté al pendiente de que las investigaciones se realicen en apego a las demandas de seguridad de la misma sociedad.
También hizo un llamado a los padres de familia, a que no permitan que sus hijos se expongan, porque aunque no tengan nada que ver con la delincuencia, pueden ser víctimas de los maleantes, como lamentablemente ocurrió con su hija Monserrat González León, de quien ahora su familia tiene que vivir de sus recuerdos. ¡Descanse en paz!