Convocan a protesta contra la FGE e ISESALUD por el feminicidio de enfermera
SAN QUINTÍN.- Molestos por la actuación de las autoridades investigadoras en las denuncias previas de la enfermera Lucero Rubí Ojeda Huerta, quien falleció al ser atacada por su pareja, habitantes de San Quintín convocaron a una caravana y manifestación pacífica para este lunes.
Por medio de redes sociales, convocaron a la población para que la mañana de este día se reúnan en el ejido Padre Kino, para acudir en caravana sobre la carretera hasta las instalaciones de la agencia investigadora de la Fiscalía General del Estado (FGE) de San Quintín.
Solicitan que los participantes acudan con camisa blanca y moño rosa, con lo cual aseguran que protestarán para que remuevan a todos los agentes de la fiscalía en San Quintín, a quienes acusan de no brindar un correcto seguimiento a las denuncias que había interpuesto la ahora fallecida.
Asimismo, también pretenden solicitar la destitución de los representantes de la IV Jurisdicción Sanitaria de Salud, encabezada por María Consuelo Monroy Ibarra, por la falta de protocolos de seguridad tras la filtración del sujeto armado el día del ataque.
Como fue informado en EL MEXICANO, los hechos ocurrieron el jueves por la mañana cuando un sujeto armado vestido como enfermero ingresó sin ningún obstáculo a las oficinas de la IV Jurisdicción Sanitaria.
Dentro del lugar, el sujeto buscó a Lucero Rubí, su expareja, a quien poco después le disparó en dos ocasiones, para posteriormente proceder a dispararse el mismo, provocando así la muerte de ambos.
Ante esto, diversas agrupaciones, instituciones y diputados, han aprovechado los hechos para promover sus posicionamientos, reprochando el manejo en el caso con las denuncias que en su momento interpuso la víctima, aunque sin avances que aseguraran su bienestar.
A su vez, el día del ataque, la Secretaría de Salud del Estado, representada por el doctor Alonso Pérez Rico, emitió un comunicado en el que lamentaban los hechos, destacando que el sujeto no era trabajador de la institución.
Sin embargo, no anexaron ningún comentario sobre el descuido en la seguridad que le permitió el libre acceso al agresor.