Estadounidense cambiaba fentanilo en Los Ángeles para llevar granadas y lanzagranadas a Tijuana
Un ciudadano estadunidense que vive en Tijuana, Pedro Roberto Hernández Gómez, de 31 años de edad, intercambiaba fentanilo y heroína en Los Ángeles por granadas de fragmentación, lanzagranadas y fusiles de asalto para venderlos en Tijuana.
El sujeto fue detenido el 7 de enero en Los Ángeles mediante una operación encubierta, informaron a El Mexicano este miércoles fuentes de la administración federal para el control de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos.
El director regional de esa corporación en el sur de California, Carlos Canino, dijo que “está claro que estas ametralladoras y lanzagranadas estaban destinadas a grupos criminales en México”.
El día que lo arrestaron, Hernández Gómez llegó de Tijuana con un kilogramo de heroína y uno de fentanilo a intercambiarlos por armas que escogería de un lote.
Sin embargo, las personas que el detenido pensaba que eran traficantes de armas, en realidad eran agentes federales, quienes lo dejaron que siguiera su plan para fincarle cargos.
A cambio de las drogas, Hernández Gómez eligió tres fusiles Bushmaster de 5.5 milímetros, tres lanzagranadas de 70 milímetros y 72 granadas de fragmentación, un arsenal que pensaba cruzar para comerciar en Tijuana.
Los oficiales arrestaron al sospechoso cuando subía las armas a su vehículo con base en que, por antecedentes penales, tenía prohibido portar armas, Tras la detención, un gran jurado federal le fincaron cargos.
En una declaración jurada, Hernández Gómez “admitió que planeaba transportar las armas y explosivos de regreso a Tijuana, México”, indicaron las fuentes.
Canino, el director regional de la ATF, comentó que su corporación busca “irrumpir esquemas de tráfico de armas de fuego, para que las armas no terminen en manos de delincuentes o carteles”.