Fertilidad y medicina regenerativa abren nuevas opciones en México
TIJUANA, B.C.- La infertilidad continúa siendo uno de los principales desafíos de salud reproductiva en México y el mundo, una condición que afecta a millones de personas y que cada vez encuentra más alternativas gracias a los avances en reproducción asistida, medicina regenerativa y genética.
El director médico de Instituto Ingenes Tijuana, doctor Nicolás Kameyama, explicó que aproximadamente una de cada tres personas en México enfrentará dificultades para concebir de manera natural, mientras que cerca de cuatro de cada diez mujeres podrían presentar algún problema relacionado con su capacidad reproductiva.
Detalló que la fertilidad femenina comienza a disminuir de manera significativa después de los 30 años de edad, etapa en la que las probabilidades de embarazo espontáneo empiezan a descender. Esta reducción se vuelve aún más marcada después de los 40 años.
Ante este panorama, el especialista señaló que actualmente existen tratamientos de baja y alta complejidad para ayudar a las parejas a lograr un embarazo. Entre ellos destacan el coito programado, la inseminación artificial, la fertilización in vitro y la técnica ICSI, utilizada principalmente en casos de infertilidad masculina severa.
Kaneyama indicó que uno de los principales diferenciadores de la institución es la implementación de programas multiciclo, los cuales permiten incrementar las probabilidades acumuladas de éxito reproductivo y reducir la carga emocional que enfrentan los pacientes durante el proceso.
En materia de medicina regenerativa, destacó el uso de plasma rico en plaquetas y terapias celulares para mejorar las condiciones del endometrio, tejido fundamental para la implantación del embrión. Estas alternativas están dirigidas principalmente a mujeres que presentan alteraciones uterinas que dificultan el embarazo.
Asimismo, explicó que también se han desarrollado tratamientos para pacientes con baja reserva ovárica, especialmente mujeres de edad materna avanzada, mediante la aplicación de plasma rico en plaquetas en los ovarios con el objetivo de estimular una mejor respuesta durante los procesos de reproducción asistida.
El especialista resaltó además la creciente importancia de la genética reproductiva. Actualmente es posible analizar embriones antes de su transferencia al útero para identificar alteraciones cromosómicas relacionadas con abortos espontáneos o síndromes genéticos, lo que permite seleccionar aquellos con mayores probabilidades de desarrollo saludable.
Otro de los factores que influye directamente en la fertilidad es la salud metabólica. El sobrepeso, la resistencia a la insulina, la prediabetes y otros trastornos metabólicos pueden afectar la calidad de óvulos y espermatozoides, incrementar el riesgo de aborto y generar complicaciones durante el embarazo.
Por ello, el Dr. Kameyama enfatizó la importancia de una atención integral que incluya evaluación nutricional, actividad física, control metabólico y tratamientos especializados antes de la concepción, con el objetivo de mejorar tanto la salud materna como la del futuro bebé.
Finalmente, destacó que la investigación científica continúa ampliando las posibilidades de tratamiento para casos que anteriormente tenían pocas alternativas, ofreciendo nuevas esperanzas a quienes enfrentan problemas de fertilidad.