Pesa déficit fiscal sobre empresas y contribuyentes
El creciente endeudamiento del país y la falta de confianza entre autoridades y contribuyentes complican la posibilidad de reducir el déficit fiscal en México, lo que podría traducirse en una mayor presión recaudatoria durante los próximos años.
Así lo consideró el Dr. Adolfo Solís Farías, socio director de Grupo Farías, durante la sesión del Colegio de contadores Públicos de Baja California, que preside el CPC. Juan Carlos Loaiza.
Solís Farías señaló que el sobreendeudamiento registrado durante los últimos años, sumado a decisiones presupuestales y un entorno de incertidumbre institucional, dificultan revertir el panorama económico del país.
"No hay una forma actual en la que el déficit pueda reducirse, porque ha crecido por indisciplina presupuestal y un sobreendeudamiento que ya empieza a comprometer la estabilidad financiera del país", afirmó.
El abogado fiscalista sostuvo que, además del déficit, existe una creciente desconexión entre ciudadanos y autoridades fiscales, debido a la percepción de abuso regulatorio y a la falta de confianza sobre el destino de los recursos públicos.
En ese sentido, explicó que las empresas enfrentan cada vez más requisitos y controles para acreditar operaciones o aplicar deducciones, lo que vuelve más compleja la relación con el fisco y aumenta los costos administrativos para cumplir con las obligaciones tributarias.
"Hoy hay operaciones válidas donde se llegan a pedir hasta 20 requisitos para poder deducir un gasto, lo que para muchas empresas con miles de movimientos al año resulta prácticamente imposible de administrar", expresó.
Asimismo, refirió que esta situación genera un ambiente de desconfianza mutua, donde el contribuyente percibe a la autoridad como excesivamente recaudatoria, mientras que el gobierno mantiene una visión de permanente sospecha hacia quienes pagan impuestos.
Para concluir, Solís Farías advirtió que mientras no existan instituciones más sólidas, mayor transparencia en el uso de recursos públicos y reglas fiscales más equilibradas, será complicado mejorar la relación entre autoridad y contribuyentes, así como reducir la presión financiera sobre el país.