Propone senador Novelo medidas para evitar debacle económica
ENSENADA.- Avizora el senador Gerardo Novelo Osuna, que la pandemia que enfrentamos en el mundo y en nuestro país, va a traer consecuencias muy graves en términos de salud, pero además tendrá una repercusión muy fuerte en el ámbito de la economía.
Observa que la dinámica económica se traduce en dinámica social, debido a que una depresión económica implica un serio golpe a las familias mexicanas, sobre todo a las más desprotegidas.
En efecto, hoy por hoy, la organización de la producción y el consumo en nuestro país es a partir, fundamentalmente, de las empresas privadas, señala.
En esa perspectiva, las pequeñas y medianas empresas generan más de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) y más del 70 por ciento del empleo. Las grandes empresas tienen -en general- manera de sobrevivir, a partir de recursos propios o a través de créditos bancarios.
Por la importancia económica y social que representan las pequeñas y medianas empresas, resulta fundamental apoyarlas. Las repercusiones que tendrá el necesario manejo de la pandemia, significa no sólo la potencial pérdida del ingreso de los trabajadores en el corto plazo.
Significa también, el poner atención a la viabilidad de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPyMEs) en el mediano plazo, con la consecuente pérdida masiva de empleos, lo que a su vez generaría una mayor concentración de los ingresos provocada por toda crisis económica en una economía de libre mercado.
Así pues, lo que tenemos por delante es evitar que la ya de por sí desigual distribución del ingreso en nuestro país, se profundice, generando más polarización social. En resumen, los pobres más pobres y los ricos más ricos.
Así, el enfrentar la pandemia significa no sólo el que se destinen importantes recursos al sector salud, adquiriendo medicamentos y equipando, y convirtiendo camas de hospital regulares en espacios de terapia intensiva que podrían salvar miles de vidas.
Resulta tambien fundamental el enfrentar la pandemia con incentivos y apoyos fiscales, financieros y económicos. El riesgo que enfrentamos más serio y más profundo, es la disrupción de la economía, arrojando como consecuencia la ruina de las pequeñas y medianas empresas. Esta circunstancia podría generar desempleo masivo, mayor pobreza y marginacion.
De generarse esta situacion, se habría retrocedido en el objetivo de lograr una mayor justicia social y una mejor distribución del ingreso.
Por lo anterior, se proponen las siguientes medidas para ayudar a las MiPyMEs a paliar el impacto de la recesión económica, y evitar la perdida masiva del empleo:
1.- Prorrogar declaraciones anuales de personas físicas y morales por seis meses.
2.- Eximir parcialmente a los patrones del pago de cuotas obrero-patronales al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
3.- Agilizar la devolución de saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado (IVA) durante todo el ejercicio 2020, especialmente al sector primario.
4.- Suspender por tres meses los pagos provisionales del ISR de las MiPyMEs.
5.- Reglamentar la posibilidad de establecer durante esta recesión, la jornada disminuida de trabajo con la consecuente reducción del salario. La diferencia en esta reducción sería cubierta por un fondo estatal con pago directo a los trabajadores, aplicable a quienes ganen hasta 4 salarios mínimos.
6.- Programa de un fondo de garantías para que la banca comercial extienda creditos a las MiPyMEs con intereses moderados, haciendo énfasis en las ramas productivas que tienen un efecto multiplicador, como la industria manufacturera, el turismo, comunicaciones, construcción, sector primario, etc.
7.- Programas de infraestructura en todo el territorio nacional para incentivar la economía.
8.- Fondos a los Estados y Municipios para rescatar las industrias más afectadas por la crisis.
Nota: Las medidas aquí propuestas podrán generar un déficit fiscal transitorio. Esta situacion es perfectamente compatible con la estabilidad financiera del país, dado que enfrentamos el inicio de una fuerte recesión.