Recomiendan robustecer materialidad fiscal con Metadatos y Compliance

El Compliance Fiscal evoluciona: metadatos y tecnología redefinen la prueba de materialidad en México

El cumplimiento fiscal en México enfrenta un entorno cada vez más exigente, en el que la autoridad ha intensificado sus mecanismos de fiscalización mediante el uso de herramientas tecnológicas avanzadas. Este escenario obliga a las empresas a demostrar la materialidad de sus operaciones con evidencia robusta, verificable y técnicamente sustentada.

Así lo señaló el Mtro. Raúl Alejandro Melgar Díaz, director jurídico de la firma MD Consultores a Negocios y miembro de World Compliance Association, durante su participación como invitado en el desayuno técnico de la Asociación Mexicana de Contadores Públicos (AMCP), donde impartió la ponencia "Metadatos y Compliance Fiscal: la prueba técnica de la materialidad".

El especialista destacó que el paradigma probatorio ha cambiado de manera significativa. Actualmente, ya no basta con contar con contratos y comprobantes fiscales digitales (CFDI); las empresas deben integrar expedientes completos por cada operación, con soporte documental, técnico y digital.

"Hoy la materialidad debe entenderse más allá del contrato y el CFDI. Es indispensable robustecer la evidencia mediante metadatos y sistemas de gestión de cumplimiento (compliance) que acrediten la trazabilidad y la existencia real de cada operación", explicó.

Asimismo, precisó que esta evolución responde a recientes reformas al Código Fiscal de la Federación, orientadas a verificar la autenticidad de las operaciones y penalizar con prisión preventiva oficioso la facturas que ahora se le denomina falsas. En consecuencia, los contribuyentes deben rediseñar sus procesos internos de control, alineándolos a su tamaño, sector y nivel de riesgo.

Melgar Díaz también advirtió que el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha incorporado el uso de inteligencia artificial desde hace más de una década para analizar grandes volúmenes de CFDI, mediante algoritmos que identifican patrones, inconsistencias y comportamientos atípicos, lo que eleva sustancialmente el nivel de fiscalización.

En ese sentido subrayó que las empresas deberán invertir en sistemas de compliance y, en muchos casos, en capital humano especializado, pues, aunque puede representar un costo inicial relevante, puntualizó que se trata de una inversión estratégica y preventiva que mitiga riesgos fiscales futuros, es importante que el Empresario cambie la forma y visión en el actuar cotidiano en su operación.

De igual forma, enfatizó que los sectores regulados por la normativa antilavado

 enfrentan obligaciones aún más estrictas, como la implementación obligatoria de manuales y designación de oficiales de cumplimiento, sumado a las informativas que están obligadas hacer periódicamente.

"La fiscalización será cada vez más profunda y sofisticada. La mejor estrategia es la prevención: invertir en compliance permite a las empresas no solo cumplir, sino también contar con herramientas sólidas para su defensa ante cualquier facultad de comprobación", concluyó Raúl Melgar.