Activista conservador Jake Lang fue agredido y expulsado de protesta en Minneapolis
Minneapolis, Minnesota. — El activista y figura conservadora Jake Lang, quien organizó una pequeña protesta a favor del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y en contra de lo que llamó "fraude en Minnesota", fue agredido y obligado a abandonar la marcha tras verse superado en número por contramanifestantes durante un enfrentamiento el 17 de enero de 2026, informaron agencias noticiosas y reportes presenciales.
Lang, conocido por su postura anti-inmigración, anti-islam y crítico de las políticas del Departamento de Seguridad Nacional y del ICE, convocó un mitin frente al Ayuntamiento de Minneapolis que reunió apenas una decena de seguidores. En cuestión de minutos, cientos de contramanifestantes se congregaron en el sitio para protestar en su contra, coreando consignas como "ICE fuera de Minnesota" y rechazando su mensaje. La presencia de bolas de nieve, globos de agua y una multitud que rodeó a Lang obligó a que la protesta pro-ICE quedó abrumadoramente superada y dispersa.
Durante la confrontación, Lang mostró moretones y rasguños en la cabeza al salir del lugar y fue visto con lesiones menores —según el reporte de la Associated Press— aunque no existe confirmación oficial de autoridades sobre una agresión formal registrada por la policía. Usuarios y Lang mismo han publicado en redes sociales declaraciones sobre un supuesto apuñalamiento, aunque no ha sido verificado por la policía, que indicó que no se presentó un informe formal sobre agresión grave.
Las tensiones en Minneapolis se han intensificado en días recientes debido a la implementación de operativos migratorios federales y protestas diarias contra el ICE, incluidos episodios recientes de enfrentamientos entre manifestantes y oficiales, lo que ha generado una atmósfera de polarización y expresiones hostiles en las calles.
El incidente se produjo en medio de un clima político cargado en la ciudad, con enfrentamientos continuos entre grupos pro-ICE y activistas que buscan frenar las acciones federales y defender a comunidades de inmigrantes, mientras la Guardia Nacional permanece en alerta ante la posibilidad de más protestas.