Agentes de migración abandonan Minneapolis

Así mismo se continúa con la investigación de la muerte de Alex Pretti

Minneapolis, Minnesota — Tras la muerte del residente de Minneapolis Alex Pretti, ocurrida el pasado 24 de enero de 2026 durante una acción policial con agentes federales de inmigración, autoridades locales anunciaron que algunos agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y de la Patrulla Fronteriza comenzarán a retirarse de la ciudad en medio de la presión pública y política por los hechos.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, confirmó que a partir de este martes 27 de enero se iniciará la salida de parte de los efectivos desplegados en la ciudad, como respuesta a las intensas protestas y exigencias de autoridades estatales y locales tras la muerte de Pretti, un enfermero de 37 años que documentaba con su teléfono parte de la intervención y fue abatido en circunstancias aún en disputa.

La decisión de retirar agentes se produce después de que videos grabados por testigos mostraran versiones de los hechos que contradicen algunas explicaciones oficiales, lo que ha generado indignación social y debates sobre el uso de la fuerza por parte de agentes federales en operativos en zonas urbanas.

En este contexto, el comandante de la Patrulla Fronteriza enviado a Minnesota también dejará la ciudad, según informaron fuentes internacionales, lo que representa un ajuste en la presencia federal a raíz de las críticas generalizadas por el fallecimiento de Pretti y otras acciones durante la denominada "Operation Metro Surge".

Mientras avanza la salida parcial de agentes federales, la investigación sobre la muerte de Alex Pretti sigue en desarrollo. Autoridades federales, incluyendo el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el FBI, han señalado que el caso está bajo revisión, y existen audiencias judiciales para preservar evidencia relacionada con el tiroteo, como imágenes de cámaras corporales y registros del incidente.

Pese a ello, las autoridades locales de Minnesota han expresado preocupaciones por la falta de acceso a la escena del crimen y a elementos clave de la investigación, lo que ha motivado órdenes judiciales y requerimientos para garantizar que se preserve toda la evidencia disponible.

Las declaraciones iniciales de funcionarios federales describieron la intervención como una respuesta a una amenaza, asegurando que Pretti habría estado armado. Sin embargo, imágenes compartidas por testigos muestran escenas que cuestionan esa versión, lo que ha intensificado el escrutinio sobre la conducta de los agentes migratorios y el manejo del caso.