Canadá suspende programa para refugiados y limita la entrada al país
Tijuana, 30 de Diciembre. - El gobierno de Canadá anunció la suspensión de un programa clave para refugiados y la adopción de nuevas restricciones a la entrada de migrantes, en una medida que marca un endurecimiento de su política migratoria ante la presión sobre los servicios públicos y la capacidad del sistema de inmigración.
Las autoridades canadienses confirmaron la pausa del Programa Piloto de Vías de Movilidad Económica, una iniciativa vigente desde 2018 que permitía a refugiados con perfiles profesionales —como ingenieros, personal sanitario y técnicos especializados— acceder al país mediante ofertas de empleo, combinando reasentamiento humanitario con necesidades del mercado laboral.
El Ministerio de Inmigración explicó que el programa alcanzó su límite de solicitudes para 2025, por lo que no se aceptarán nuevas peticiones y no existe, por ahora, una fecha definida para su reactivación. Las solicitudes ya presentadas podrían tardar hasta tres años en resolverse, según estimaciones oficiales.
Esta decisión se inscribe en un ajuste más amplio de la política migratoria canadiense, que incluye la reducción del número de trabajadores temporales, estudiantes internacionales y otros flujos migratorios, como parte de una estrategia para hacer el sistema "más sostenible", de acuerdo con el gobierno.
Canadá, históricamente uno de los países más abiertos a la inmigración, enfrenta en los últimos años un aumento en la demanda de vivienda, presión sobre los servicios de salud y un rezago en el procesamiento de solicitudes, factores que han intensificado el debate interno sobre el ritmo y volumen de la migración.
Organizaciones defensoras de los derechos de los refugiados expresaron preocupación por la suspensión del programa, al advertir que podría dejar a miles de personas en situación de vulnerabilidad sin una vía clara de reasentamiento, además de afectar a empleadores que dependen de mano de obra calificada.
El gobierno canadiense sostuvo, sin embargo, que las medidas buscan equilibrar la capacidad del país con sus compromisos humanitarios, y reiteró que continuará ofreciendo protección a refugiados a través de otros mecanismos, aunque con criterios más estrictos y cupos limitados en los próximos años.