Empleada doméstica es asesinada en Indiana

Esto luego de que la empleada se equivocara de dirección en Whitestown

Whitestown, Indiana. - Una empleada doméstica fue asesinada a tiros después de llegar por error a una casa en la que debía realizar labores de limpieza. La víctima, identificada como María Florinda Ríos Pérez de Velásquez, de 32 años, se encontraba junto a su esposo cuando recibió un disparo mortal en la cabeza al tocar la puerta del domicilio equivocado.

De acuerdo con el informe de la policía local, la pareja había llegado al vecindario para cumplir con un servicio de limpieza contratado. Sin embargo, al confundir la dirección, se presentaron en una vivienda distinta. Según las autoridades, el propietario de la casa disparó creyendo que se trataba de un intento de intrusión, a pesar de que la pareja nunca ingresó a la propiedad.

La mujer fue declarada muerta en el lugar. El Departamento del Sheriff del Condado de Boone confirmó que la autopsia determinó como causa del deceso una herida de bala en la cabeza, catalogando el caso como homicidio. María Florinda era originaria de Guatemala y trabajaba junto a su esposo en limpieza de casas para sostener a sus cuatro hijos, el menor de ellos de apenas once meses.

El caso ha provocado indignación y debate público en Estados Unidos, especialmente por la aplicación de la llamada "doctrina del castillo", una ley vigente en Indiana que permite a los residentes usar fuerza letal en defensa propia dentro de su hogar si perciben una amenaza. Organizaciones civiles han señalado que esta normativa podría estar siendo usada de manera excesiva y discriminatoria.

El fiscal del condado, Kent Eastwood, informó que el caso sigue bajo investigación y que aún no se han presentado cargos contra el responsable del disparo. Mientras tanto, la familia de la víctima ha iniciado una campaña para recaudar fondos destinados a los gastos funerarios y al cuidado de los hijos de María Florinda.

El esposo de la víctima, visiblemente afectado, declaró a medios locales que su esposa había verificado varias veces la dirección antes de llegar al lugar. "Ahora soy padre y madre para mis hijas... y esa persona está feliz en casa", expresó entre lágrimas.