Endurece EE.UU. política migratoria con ley SB4

La reactivación de dicha ley abre riesgos de detenciones bajo criterios subjetivos

La reactivación de la ley SB4 en el estado de Texas ha encendido un nuevo debate en torno a la política migratoria en Estados Unidos, al otorgar mayores facultades a autoridades estatales y locales para intervenir en la detención de personas bajo sospecha de ingreso irregular.

La Lic. Josefina Orozco, abogada especialista en Derecho Internacional, explicó que esta legislación representa un cambio significativo respecto al modelo tradicional, en el que el control migratorio recaía principalmente en el gobierno federal.

"Estamos viendo un giro importante hacia la participación de autoridades locales en temas migratorios, lo que puede derivar en interpretaciones más subjetivas en la aplicación de la ley", advirtió.

Uno de los puntos más delicados, indicó, es que la SB4 permite detener a personas bajo sospecha, lo que abre la puerta a posibles prácticas de perfilamiento racial, aun cuando la ley no lo establezca de forma explícita, pues factores como el idioma, el acento o la apariencia física podrían influir en las decisiones de los oficiales.

"Existe una preocupación real de que, en la práctica, se generen detenciones basadas en percepciones y no en hechos verificables, lo que podría traducirse en violaciones a derechos civiles", señaló la especialista.

Una vez detenidas, las personas migrantes enfrentan dos escenarios: aceptar un retorno inmediato a México o iniciar un proceso legal para impugnar su caso, lo que implica entrar en un sistema que ahora contempla consecuencias penales más severas.

En este sentido, Orozco subrayó que uno de los aspectos más preocupantes es el endurecimiento de las sanciones, ya que el ingreso irregular puede ser castigado con hasta seis meses de prisión, mientras que en casos de reincidencia las penas podrían alcanzar hasta 20 años.

Además, la implementación de esta ley ha generado cuestionamientos jurídicos relacionados con una posible invasión de competencias federales, así como el riesgo de violaciones a derechos humanos y tensiones diplomáticas entre Estados Unidos y México.

Finalmente, la abogada consideró que la SB4 refleja un cambio de paradigma en la política migratoria estadounidense, donde el enfoque administrativo evoluciona hacia uno de carácter penal, lo que incrementa la complejidad y los riesgos para la población migrante.