EU autoriza a Venezuela pagar la defensa de Maduro y Cilia Flores
Tijuana, 25 de Abril. - Estados Unidos autorizó al gobierno de Venezuela a utilizar fondos estatales para financiar la defensa legal del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, ambos encarcelados en Nueva York y acusados de delitos de narcotráfico, según documentos judiciales divulgados este viernes.
La decisión fue adoptada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros, dependiente del Departamento del Tesoro, que emitió "licencias enmendadas" para permitir que los abogados de los acusados reciban pagos del Estado venezolano bajo condiciones específicas.
El documento, firmado por el fiscal federal Jay Clayton y dirigido al juez Alvin K. Hellerstein, establece que los fondos deberán provenir de recursos disponibles después del 5 de marzo de 2026 y no podrán proceder de depósitos de gobiernos extranjeros.
La autorización representa un giro relevante en el proceso judicial, ya que previamente Washington había bloqueado el uso de recursos venezolanos para cubrir los honorarios legales, argumentando que violaba el régimen de sanciones impuesto contra Caracas.
A raíz del cambio, la defensa de Maduro y Flores anunció que retira las mociones presentadas para desestimar el caso, las cuales se basaban en la imposibilidad de costear su representación legal.
Los abogados consideraron que los "asuntos subyacentes" quedaron resueltos, aunque dejaron abierta la posibilidad de reactivar los recursos si surgen nuevas restricciones.
El financiamiento de la defensa había sido uno de los principales puntos de fricción del proceso. En audiencias previas, el juez Hellerstein cuestionó a la fiscalía por impedir el acceso a esos fondos y advirtió sobre el impacto en el derecho a un juicio justo.
Maduro y Flores fueron detenidos el 3 de enero tras una operación militar estadounidense y trasladados a Nueva York, donde enfrentan cargos relacionados con presuntas actividades de narcotráfico y conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos.
Ambos se han declarado no culpables y permanecen en prisión mientras avanza el proceso en el tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
La decisión de la OFAC elimina uno de los principales obstáculos legales y abre paso a una nueva etapa del juicio, centrada en la revisión de pruebas y la preparación de eventuales mociones previas al proceso.