Hechos violentos en protestas contra Herzog en Australia

Musulmanes rezaban durante la protesta y policías los sacaron a la fuerza del lugar

Sidney, Australia. - Miles de personas se manifestaron en Sídney y otras ciudades de Australia en contra de la visita del presidente de Israel, Isaac Herzog, lo que derivó en enfrentamientos entre la policía y los manifestantes, provocando la detención de al menos 27 personas y una amplia controversia por el uso de la fuerza por parte de las autoridades. La protesta, que congregó a miles frente al Town Hall de Sídney, fue organizada en rechazo a la llegada de Herzog y en solidaridad con víctimas de conflictos en Medio Oriente.

Rápidamente se intensificó cuando agentes de la Policía del estado de Nueva Gales del Sur intentaron dispersar a la multitud lanzando gas pimienta y forcejeando con los asistentes. Allí también se registraron choques con caballos policiales y detenciones mientras los oficiales buscaban controlar la marcha en zonas del centro de la ciudad.

Entre los hechos que generaron fuertes críticas en Australia y a nivel internacional, un grupo de hombres de religión musulmana que se encontraban rezando fue abordado por agentes policiales, quienes los levantaron de sus rodillas y los desplazaron mientras realizaban sus oraciones en medio de la protesta, según muestran múltiples grabaciones que circularon en redes sociales y que fueron ampliamente difundidas por medios de comunicación.

Este momento fue condenado por organizaciones musulmanas y defensores de derechos civiles como un ataque a la libertad de culto, y llevó a que el enviado especial de Australia contra la islamofobia pidiera una disculpa pública del gobierno estatal por la intervención policial durante las plegarias.

Las críticas se extendieron tras la difusión de los videos, con líderes comunitarios y políticos de diversas corrientes calificando la actuación policial como "completamente inaceptable", mientras que el primer ministro Anthony Albanese y el premier de Nueva Gales del Sur, Chris Minns, defendieron a las fuerzas del orden, argumentando que actuaron en un contexto de multitudes, restricciones legales vigentes y riesgo de escalada de violencia, aunque también reconocieron que las imágenes generaron preocupación en la opinión pública.

Organizaciones sociales anunciaron nuevas movilizaciones para exigir una investigación independiente sobre el manejo policial de la protesta, así como la revisión de las leyes de asamblea pública que se aplicaron durante el evento.

Las demandas apuntan a garantizar el respeto a los derechos civiles, incluyendo la libertad de expresión y de culto, en futuras manifestaciones relacionadas con la visita del presidente israelí y otros temas de fuerte polarización social.