Irán ejecuta a joven campeón de lucha libre por participar en protestas
Tijuana, 20 de Marzo. - Las autoridades de la República Islámica ejecutaron el jueves 19 de marzo de 2026 a Saleh Mohammadi, un joven campeón de lucha libre de 19 años, junto a otros dos hombres condenados por su presunta participación en las protestas antigubernamentales que sacudieron el país en enero, informaron medios internacionales y grupos de derechos humanos.
Mohammadi, oriundo de la provincia de Qom, había obtenido reconocimiento nacional e internacional por medallas en competiciones de lucha libre y se había convertido en un símbolo de la creciente disidencia entre la juventud iraní.
Según el poder judicial iraní, los tres ejecutados —Mohammadi, Mehdi Ghasemi y Saeed Davoudi— fueron hallados culpables de "enemistad contra Dios" (moharebeh), un cargo que en la legislación de Irán puede implicar la pena de muerte. Las autoridades los acusaron de haber estado involucrados en la muerte de agentes de seguridad durante las protestas que estallaron tras el inicio del año y que exigían cambios políticos.
Organizaciones de derechos humanos denunciaron que los procedimientos judiciales fueron profundamente injustos. Amnistía Internacional y otras agrupaciones han señalado que Mohammadi se retractó de las confesiones atribuidas tras declarar ante el tribunal que estas habían sido obtenidas bajo tortura, pero que el tribunal no investigó esas alegaciones ni garantizó acceso a asistencia legal independiente.
La ejecución de Mohammadi, en plena represión de manifestaciones que ya han dejado miles de muertos y centenares de detenidos, ha generado una ola de condenas internacionales. Grupos de defensa de derechos humanos advierten que el caso podría marcar el inicio de una nueva fase de castigos severos contra manifestantes y figuras prominentes de la sociedad civil.
El gobierno iraní, por su parte, sostiene que los procesos judiciales se llevaron a cabo conforme a la ley y que las condenas fueron ratificadas por instancias superiores del sistema judicial. No obstante, la rapidez de las sentencias y la falta de transparencia han sido objeto de críticas por parte de gobiernos y organismos internacionales.