Junto a Ali Khamenei cayeron altos mandos iraníes tras ataque
Teherán, Irán. - El pasado 28 de febrero el líder supremo de Irán, Ayatollah Ali Hosseini Khamenei, falleció tras ser alcanzado por ataques militares coordinados entre Estados Unidos e Israel el 28 de febrero de 2026, confirmó la televisión estatal iraní, que anunció 40 días de luto nacional por su muerte. El golpe forma parte de una amplia ofensiva que impactó instalaciones y altos mandos dentro de la estructura de poder de la República Islámica.
Khamenei, de 86 años, fue la máxima autoridad política, religiosa y militar de Irán desde 1989, tras suceder al ayatollah Ruhollah Khomeini. Bajo su liderazgo, ejerció control absoluto sobre el gobierno, las fuerzas armadas y la política exterior del país, convirtiéndose en una figura central en conflictos regionales que involucraron a grupos aliados en Siria, Líbano, Irak y Yemen.
Además de la muerte de Khamenei, varios funcionarios de alto rango iraníes también perecieron en los mismos ataques, según fuentes oficiales e informes internacionales:
· Ali Nasir Zadeh – Ministro de Defensa iraní, señalado entre los líderes muertos en los bombardeos.
· Muhammad Shirazi – Jefe de la Oficina Militar del líder supremo, confirmado como caído en los ataques.
· Ali Shamkhani – Consejero de seguridad de Khamenei y exsecretario del Consejo de Defensa Suprema, también figura entre los fallecidos.
· Muhammad Pakpour – Comandante de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), reportado muerto durante la ofensiva.
· Hussein Jabal Amelayan – Presidente del grupo "Sp´nd" vinculado a inteligencia iraní, figuró entre los ejecutados en las acciones bélicas.
· Reza Mozaffari-nia – Ex presidente de "Sp´nd", también falleció según listas preliminares de funcionarios muertos.
· Salah Asadi – Jefe del Departamento de Inteligencia de la Fuerza "Khatem al-Anbiya", señalado también entre los caídos.
El operativo, descrito por fuentes estadounidenses como una campaña destinada a debilitar la capacidad nuclear y militar de Irán, desencadenó una retaliación de misiles por parte de Teherán hacia objetivos en Israel y bases estadounidenses en distintos países del Golfo Pérsico, aumentando la tensión en la región.
La muerte de Khamenei y varios de los principales líderes del régimen constituye un punto de inflexión geopolítico, ya que el país enfrenta ahora un vacío de poder sin un sucesor claro designado públicamente, y mientras la comunidad internacional llama a la contención para evitar una escalada mayor del conflicto.