Keiko Fujimori es proclamada presidenta electa de Perú tras ajustada y polémica elección
Tijuana, 4 de Julio. - La presidenta electa de Keiko Fujimori agradeció este viernes la confianza de los votantes tras ser proclamada oficialmente por el Jurado Nacional de Elecciones, y aseguró que asumirá el poder con "responsabilidad, humildad y un profundo sentido del deber", en medio del cierre definitivo del proceso electoral en Perú.
"Concluido el proceso electoral y proclamados los resultados por el JNE, recibo con profundo agradecimiento la confianza que millones de peruanos han depositado en mí", escribió Fujimori en sus redes sociales poco después del anuncio oficial.
La dirigente de derecha, que no asistió a la ceremonia de proclamación, añadió que comienza "una nueva etapa" en la que su equipo trabaja ya en la transición hacia el próximo gobierno.
"Cada día de este proceso de transición es una oportunidad para escuchar, dialogar y llegar preparados al inicio del nuevo gobierno", señaló.
Fujimori también anunció la apertura de nuevos canales de comunicación en redes sociales —X, Facebook, TikTok e Instagram— además de un correo electrónico, con el objetivo de informar sobre los avances de su equipo antes de su investidura prevista para el 28 de julio.
La proclamación oficial del JNE cierra un proceso electoral marcado por una estrecha diferencia de votos y por los intentos del candidato izquierdista Roberto Sánchez de impugnar los resultados, al denunciar sin pruebas un supuesto fraude y solicitar la anulación de votos en el exterior.
El organismo electoral dio por válidos los resultados tras rechazar los recursos presentados por la oposición, lo que deja sin posibilidad de modificación el resultado final.
Según el conteo definitivo, Fujimori obtuvo el 50,135% de los votos válidos, equivalente a 9.223.396 sufragios, frente al 49,865% de Sánchez, que alcanzó 9.173.755 votos, una diferencia de 49.641 papeletas.
La segunda vuelta se celebró el 7 de junio, pero el proceso de escrutinio se extendió durante casi un mes debido al sistema electoral peruano, que requiere el traslado físico de actas a la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) para su procesamiento.
Hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000), la mandataria electa asume así su retorno a la primera línea del poder en medio de un escenario político polarizado en el país andino.