Minnesota demanda al gobierno de Trump por operativos migratorios
Tijuana, 12 de Enero. - El estado de Minnesota, junto con las ciudades de Minneapolis y Saint Paul, presentó este lunes una demanda federal contra el gobierno del presidente Donald Trump y altos mandos del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para detener un operativo masivo de inmigración que califican de inconstitucional y peligroso.
La querella se produce tras el fallecimiento de Renee Nicole Good, de 37 años, quien murió por disparos de un agente del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) el pasado 7 de enero en Minneapolis, un hecho que desató protestas locales y nacionales.
El gobierno estatal acusa que la operación denominada "Metro Surge", desplegada desde diciembre, ha sembrado miedo entre la población de las Twin Cities, al realizar redadas militarizadas y detenciones en espacios públicos, incluyendo escuelas y hospitales. Según las autoridades locales, la operación ha contado con miles de agentes armados y enmascarados, generando temor entre residentes, trabajadores y visitantes.
"Nos enfrentamos a los matones y lo que pedimos es la intervención del tribunal para rechazar esta conducta inconstitucional", afirmó el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, durante la presentación de la demanda.
Según la secretaria adjunta de Seguridad Nacional, Tricia McLaughlin, las autoridades han realizado más de 2.000 detenciones desde el inicio de la operación. Sin embargo, Minnesota sostiene que la campaña busca castigar a sus oponentes políticos y sembrar miedo en la población local, afectando la salud y el bienestar de los residentes.
La demanda solicita a la corte federal detener las operaciones de ICE en Minnesota y emitir medidas cautelares que protejan a la ciudadanía frente a las acciones federales. La fiscal general de Minnesota, Keith Ellison, calificó el operativo de "invasión federal" y denunció violaciones a derechos constitucionales fundamentales.
El operativo migratorio y la muerte de Good han generado más de mil protestas en distintas ciudades de Estados Unidos este fin de semana, reflejando el malestar social ante las tácticas de la administración Trump y la creciente tensión sobre políticas migratorias en el país.