OMS declara emergencia internacional por brote de ébola en África
Tijuana, 18 de Mayo. - La Organización Mundial de la Salud declaró una Emergencia de Salud Pública de Importancia Internacional (PHEIC) tras el incremento de casos de ébola en la República Democrática del Congo y Uganda, una medida que eleva el nivel de alerta global ante el riesgo de expansión del virus.
El brote está asociado a la cepa Bundibugyo del Ébola, una variante considerada poco frecuente pero especialmente peligrosa por su alta tasa de mortalidad en brotes previos y la ausencia de tratamientos o vacunas ampliamente disponibles y específicos.
La decisión de la OMS implica que el evento representa un riesgo para la salud pública internacional, por lo que se requiere una respuesta coordinada entre países, organismos sanitarios y agencias internacionales. El objetivo es reforzar la vigilancia epidemiológica, acelerar la cooperación y fortalecer la capacidad de respuesta en zonas vulnerables.
Según reportes internacionales, se han confirmado casos en la República Democrática del Congo y Uganda, además de contagios sospechosos y un aumento de muertes en el este congoleño, particularmente en la provincia de Ituri. En Uganda, las autoridades sanitarias han reportado infecciones vinculadas a casos importados desde territorio congoleño, lo que ha encendido alertas por una posible transmisión transfronteriza.
La transmisión del virus, que ocurre por contacto directo con fluidos corporales, sigue siendo el principal desafío para su contención en regiones con sistemas de salud frágiles y movilidad constante de población.
Expertos señalan que, ante la ausencia de tratamientos específicos de uso generalizado para esta cepa, las medidas de control dependen principalmente del aislamiento de casos, el rastreo de contactos y el fortalecimiento de protocolos sanitarios.
La OMS ha subrayado que la situación es dinámica y podría empeorar si no se logra contener la transmisión en las próximas semanas, aunque por ahora no ha clasificado el brote como pandemia.
Las autoridades sanitarias continúan monitoreando la evolución del virus mientras se activan protocolos de emergencia en distintos países para reducir el riesgo de propagación internacional.