Papa León XIV advierte sobre "estrategias armadas" que buscan dominar el mundo
Tijuana, 31 de Diciembre. - El papa León XIV advirtió el miércoles contra planes para "conquistar" el mundo mediante estrategias armadas revestidas de discursos hipócritas, un mensaje pronunciado al finalizar 2025 y dirigido a la comunidad internacional en vísperas del Año Nuevo 2026.
Durante la tradicional ceremonia del Te Deum y las Primeras Vísperas en la basílica de San Pedro, que marca el cierre del año litúrgico, el Pontífice señaló que la humanidad se enfrenta a fuerzas que buscan extender su influencia no solo mediante el poder económico o político, sino también a través de la fuerza y el engaño.
"Hermanas y hermanos, en este tiempo nuestro sentimos la necesidad de un designio sabio, benévolo y misericordioso, que sea un proyecto libre y liberador, pacífico y fiel", declaró León XIV ante miles de fieles y autoridades reunidos en el templo vaticano.
El papa subrayó que "otros designios, tanto hoy como en el pasado, envuelven al mundo" y señaló que "son más bien estrategias que apuntan a conquistar mercados, territorios y zonas de influencia", advirtiendo que muchas de estas dinámicas están acompañadas por discursos ideológicos o incluso falsos motivos religiosos.
La formulación de León XIV refleja una crítica generalizada a la militarización de la política internacional y a las narrativas que justifican el uso de la fuerza, enfatizando que el mundo debería alejarse de la lógica del poder armado y avanzar hacia proyectos que promuevan la paz y el bienestar humano.
León XIV, elegido en mayo de 2025 tras el fallecimiento de su predecesor, pronunció estas palabras en su primer cierre de año como líder de la Iglesia Católica. Su pontificado ha estado marcado por un énfasis en la paz mundial, el desarme y la dignidad humana, en consonancia con sus mensajes previos durante encuentros internacionales y celebraciones litúrgicas.
El papa también ha abordado la necesidad de un "camino de paz desarmado", rechazando la carrera armamentista y la creciente dependencia de tecnologías bélicas, y ha pedido que las naciones opten por el diálogo y la justicia como herramientas para resolver conflictos.
La advertencia llega en un momento de tensiones geopolíticas persistentes en distintos lugares del mundo, incluyendo conflictos de larga duración y rivalidades entre potencias que han aumentado la percepción de riesgo global. Aunque el papa no se refirió a un país o conflicto en particular en su discurso de fin de año, su llamado fue interpretado como una invitación a repensar las políticas basadas en el poder militar o económico.
Junto con la crítica a las "estrategias armadas", León XIV instó a los fieles a cultivar una esperanza activa, recordando que en medio de los desafíos globales existen personas y comunidades que creen en un futuro de paz y justicia.
El papa concluyó su mensaje reiterando la centralidad de la fe cristiana como un motor de reconciliación y de transformación interior, enfatizando que la verdadera paz no es ausencia de conflicto, sino una construcción sostenida por comunidad, solidaridad y respeto por la dignidad humana.