Protestas contra ICE sacuden Minneapolis tras muerte de Alex Pretti

Manifestantes exigen justicia y la salida de agentes migratorios luego de que videos contradijeran la versión oficial sobre la intervención federal que provocó indignación internacional.

Tijuana, 25 de Enero. - Miles de personas volvieron a manifestarse este domingo en Minneapolis, en el estado de Minnesota, tras el segundo asesinato en menos de tres semanas de un ciudadano a manos de agentes federales de inmigración, un hecho que ha intensificado la tensión social y política en Estados Unidos y reavivado el debate sobre el uso de la fuerza por parte de las autoridades federales.

El más reciente incidente ocurrió la mañana del sábado, cuando Alex Jeffrey Pretti, un enfermero de 37 años, murió tras recibir disparos durante una operación de agentes de la Patrulla Fronteriza y del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en el sur de la ciudad. Pretti, ciudadano estadounidense sin antecedentes penales, se encontraba en el lugar observando y grabando la actuación de los agentes, según testigos.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) sostuvo que los agentes actuaron en defensa propia, al asegurar que Pretti se aproximó armado y desobedeció las órdenes de los oficiales. Sin embargo, videos difundidos en redes sociales y retomados por medios locales muestran versiones contradictorias, en las que el hombre aparentemente sostenía un teléfono móvil y no un arma al momento de ser abatido, lo que ha generado fuertes cuestionamientos sobre la actuación federal.

El jefe de la policía de Minneapolis confirmó que la víctima contaba con permiso legal para portar un arma, aunque indicó que no existe evidencia clara de que representara una amenaza inmediata cuando fue alcanzado por los disparos.



La muerte de Pretti se suma a la ocurrida el 7 de enero, cuando otro ciudadano estadounidense, Renee Good, falleció tras ser baleado por un agente de ICE durante una operación similar en la ciudad. Ambos casos detonaron una ola de indignación pública y llamados a frenar el despliegue de fuerzas federales en zonas urbanas.

Desde el sábado por la tarde, cientos de manifestantes se congregaron en distintos puntos de Minneapolis, pese a las bajas temperaturas, para exigir justicia y el retiro de ICE del estado. Los inconformes corearon consignas contra las redadas migratorias, bloquearon calles y levantaron memoriales improvisados en el sitio donde murió Pretti.

Durante la noche se registraron momentos de tensión, con el uso de gas lacrimógeno por parte de agentes federales para dispersar a la multitud, mientras algunos manifestantes denunciaron un uso excesivo de la fuerza.

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó el tiroteo como "horrífico" y exigió una investigación independiente a nivel estatal, al tiempo que pidió la retirada de agentes federales que no cuenten con coordinación ni supervisión local. Autoridades municipales también expresaron su rechazo al operativo federal.

En Washington, el caso provocó repercusiones inmediatas: legisladores demócratas anunciaron su intención de bloquear fondos al DHS y a ICE, como medida de presión para exigir reformas y mayores controles sobre las operaciones de inmigración.