Expansión sin presupuesto para el trayecto: el riesgo que las empresas mexicanas no están midiendo

En México, más de 175 mil trabajadores sufrieron accidentes de trayecto en 2024, un riesgo laboral que ya no ocurre dentro de planta, pero sí golpea directamente los costos operativos de las empresas.

En 2024, poco más de 175 mil trabajadores en México sufrieron un accidente camino al trabajo o de regreso a casa. Cada uno de esos incidentes generó un costo directo estimado de más de $443 mil pesos para la empresa que los empleaba, entre días de incapacidad y período de reemplazo, según un estudio publicado en la Revista Médica del Instituto Mexicano del Seguro Social. 



El país atraviesa uno de sus ciclos de expansión corporativa más intensos en años recientes. La relocalización de empresas ha acelerado la apertura de plantas en corredores industriales del Bajío, el norte y el centro del país, y con ello ha multiplicado la cantidad de trabajadores que se desplazan diariamente hacia zonas con infraestructura de transporte insuficiente.



De acuerdo con Rodrigo Martínez, CEO de Kolors, empresa de tecnología enfocada en movilidad que redefine el transporte de personal en México, "las compañías en expansión suelen tener mapeados sus riesgos de planta, cadena de suministro y cumplimiento normativo. El trayecto rara vez aparece en esa lista, aunque ocurre todos los días y puede afectar puntualidad, seguridad y continuidad operativa."



El cansancio que antecede al accidente



En ocasiones, estos accidentes son el resultado de trabajadores que recorren largas distancias en transporte público irregular, en horarios que no siempre coinciden con sus turnos, y por rutas que no ofrecen condiciones adecuadas de seguridad. Sus consecuencias aparecen en las encuestas de clima, en las tasas de ausentismo y, finalmente, en la decisión de renunciar.



El Randstad Employer Brand Research 2025 encontró que el 67% de los trabajadores menos comprometidos considera cambiar de empleo en los próximos seis meses y el principal motivo es el agotamiento cotidiano.



"Cada renuncia obliga a invertir en búsqueda, capacitación y recuperación de productividad. Si el desgaste que empuja esa salida empieza en el trayecto diario, la movilidad deja de ser un tema logístico y se convierte en un costo directo de sustitución de talento", añadió Martínez.



Lo que sí se puede gestionar



De acuerdo con Kolors, estas son 5 acciones que las organizaciones en fase de expansión pueden tomar para reducir su exposición antes del próximo incidente:



  1. Mapear la exposición real antes de abrir nuevas sedes: identificar cuántos colaboradores viajan más de 45 minutos por trayecto, en qué horarios y por qué corredores.

  2. Incluir el costo de trayecto en los modelos de expansión: agregar el pasivo potencial por siniestro como línea de costo operativo en los análisis de viabilidad de cada nueva ubicación.

  3. Definir quién es responsable: en la mayoría de las organizaciones el riesgo de trayecto cae en una zona gris entre RR. HH., Operaciones y Seguridad. Asignar esa responsabilidad es el primer paso para gestionarlo.

  4. Revisar las condiciones de traslado en las zonas de crecimiento: los corredores industriales en expansión suelen tener menor oferta de transporte público y horarios que no coinciden con los turnos disponibles.

  5. Incorporar el accidente de trayecto como indicador de seguimiento en los tableros de seguridad laboral, con la misma visibilidad que los siniestros dentro de planta.



"Las compañías que están creciendo en nuevas plazas tienen hoy la ventaja de poder anticipar ese riesgo. Las que no lo hagan lo encontrarán, tarde o temprano, en sus reportes de siniestralidad", concluye Rodrigo Martínez, CEO de Kolors