Alcanzar PIB per cápita de 2018 llevará una década

CIUDAD DE MÉXICO, octubre 19.- Recuperar los niveles del ingreso per cápita de 2018 llevará más de una década pues las expectativas de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México indican un lento avance, consideró el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Según CEDRUS (Centro de Estudios de Desarrollo Regional Urbano Sustentable) Una de las variables que se han utilizado de forma tradicional para muchos estudios sobre convergencia regional es el PIB per cápita, tanto para comparaciones entre países como para hacer estudios a nivel subnacional o entre regiones.

 

Actualmente hay un debate abierto sobre la conveniencia de utilizar este indicador para hacer análisis sobre el bienestar de la población en un determinado lugar, a razón de que al tratarse de una medida promedio, involucra un enorme componente de sesgo en términos de la verdadera distribución del ingreso; vale la pena ver, por ejemplo, la postura del nobel de economía 2001 Joseph Stiglitz, sobre por qué inclusive el propio PIB no es una buena medida para estudiar la riqueza generada en un país. 

 

A pesar de que en junio y julio los indicadores económicos mostraron una recuperación con crecimientos de 18.1% y 17.1% en la actividad industrial, para agosto la expansión fue de sólo 3.3%.
La población ocupada recuperó sólo 700 mil puestos de trabajo en agosto, luego de los 4.7 millones en junio y 1.5 millones el mes siguiente, advirtió en su Análisis Económico Ejecutivo.

 

Los datos presentados muestran cómo esta medida a nivel subnacional, particularmente para las entidades federativas de México presentan algunas ideas que hacen reflexionar sobre la pertinencia del uso del PIB per cápita como indicativo del bienestar en los Estados del país, los siguientes comentarios merece la pena considerarlos:

  • La estructura productiva de los estados y la distribución demográfica implican un componente de sesgo importante.
  • En esta medida, como en otras de carácter subnacional, hay presencia de lo que se conoce como falacia ecológica o de composición, pues además no todo el producto de un estado se genera por igual en todo su territorio y no se distribuye de manera equitativa.

Sin embargo,“El cambio de las reglas del juego, la disposición de recursos de los fideicomisos, el caso omiso a organismos internacionales, se suman a la falta de certeza jurídica”, indicó el CEESP.

El presidente López Obrador pretende desaparecer los 109 fideicomisos, por lo que el CEESP alertó de los peligrosa estas acciones, que ya han comenzado.

"Al desaparecer esta figura, es evidente que las autoridades podrán hacer uso discrecional de los recursos ocasionando que todas esas actividades que dependían de ellos se vean afectadas, incluyendo aquellas vinculadas a la ciencia, la investigación, educación e incluso a la salud, entre otras, con graves consecuencias para el futuro de la innovación, el desarrollo y competitividad del país", detalló.



Información obtenida de: CEDRUS, CEESP, El Universal