Así fue el mensaje de Xóchitl Gálvez durante el encuentro con organizaciones del sector rural

De igual modo estuvo en la toma de protesta de la estructura de enlaces estatales con el campo.

¡Qué gusto! ¡Qué gusto! Muchas gracias, mi querida Leti, muchas gracias.

Me siento hoy muy arropada por los hombres del campo y por las mujeres del campo. Los necesito, necesito su fuerza, su lucha, su trabajo.

¡Gracias! Muchas gracias, muchas gracias. Seguramente cuando escuchamos la frase, muchas gracias, primero los pobres, pues era obvio que era una frase maravillosa, porque en el campo están los pobres de los pobres, pero nunca nos dijeron que, en lugar de primero los pobres, iban a ser primero los López.

Ese es el grave problema que tenemos en nuestro país, un grave problema con la corrupción. Esa es la realidad. A mí me gustaría haber escuchado aquí, y la verdad es que con qué cara nosotros podríamos ir a las regiones si hoy las cosas estuvieran mejor que nunca, como nos dicen.

La señora de enfrente se atreve a decir que México está mejor que nunca. De verdad, yo tendría la altura de miras para decir, efectivamente, efectivamente producimos más maíz, producimos más arroz, producimos más frijol.

Hoy más que nunca el campo tiene los apoyos que nunca había tenido, pero la realidad es que basta salir para escuchar.

He escuchado con muchísima atención, mi querida Leti, a Juan Carlos Arizmendi. Gracias, Juan Carlos. Gracias, Juan Carlos. Me llevo este documento como parte del proyecto que estamos construyendo, porque nosotros no vamos a proponer sin escuchar, mi querida Leti, como tú bien lo dijiste, y no vamos a criticar sin proponer. Por supuesto que tenemos propuesta, porque aquí hay demasiado talento.

Mariana, sin lugar a dudas, había deficiencias en atención a las mujeres, pero había en la Secretaría de la Reforma Agraria, programas específicos para atender a las mujeres. Había en la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, había un programa que se llama el PODMI, por aquí anda un compañero de Amealco, ¿dónde anda? que me lo encontré, que viene de Amealco. Bueno, ahí hicimos un proyecto de fabricación de muñecas, donde hoy hay 50 mujeres trabajando en la fabricación de muñecas y empezó con un pequeño abuelo allá en Amealco.

Entonces claro que sigue habiendo la huella de lo que se hizo en el pasado, eso desapareció, eso no existe más. Hoy las mujeres que quieren (inaudible) estaban exactos, estaba el PROMUSAC, estaba el PODMI, había programas que sin lugar a dudas hicieron una diferencia para que las mujeres del campo pudieran cambiar sus atributos, su historia de vida.

Por supuesto Mariana que hay un compromiso claro con las mujeres porque somos mujeres de verdad, hoy nos toca a las mujeres no se apaniquen señores no, no, les va a ir muy bien con nosotras, tengan la certeza que nosotras nos vamos a cuidar.

Yo soy esposa de Rubén, un hombre extraordinario, de verdad, yo no estaría aquí sin ese hombre en casa y soy mamá de Juan Pablo, que es un chico inquieto de que las cosas sean mejor, así es que los hombres no deben de tener ninguna preocupación, lo único que les va a pasar es que las mujeres en su casa los van a ayudar más, lo único que va a pasar es que las mujeres van a apoyar a la familia.

Valentín, por supuesto que habíamos avanzado en el tema de los derechos de los pueblos indígenas yo cuando miré esa gran fotografía de Palacio Nacional me llené de esperanza y dije, no pudimos sacar una reforma constitucional en los términos que queríamos porque obviamente hubo pendientes, hubo pendientes con los sujetos de derecho, con la plena autonomía, con el derecho a la consulta, con el pleno reconocimiento de tierras y territorios, pero nunca me imaginé que todo iba a quedar simplemente en letra muerta.

¿Dónde está la propuesta de reforma constitucional de este presidente? Jamás llegó. Fui presidenta de la Comisión de Asuntos Indígenas del Senado donde sí pudimos sacar la reforma constitucional en materia de pueblos afromexicanos, pudimos sacar 60 leyes secundarias, pero nunca hubo la disposición de volver a enviar una reforma constitucional que reconociera los derechos pendientes.

y ahí es donde se refleja la voluntad política, ¿qué hubo a cambio? la desaparición del fondo de infraestructura.

Y aprovecho para saludar a mi querido Augusto Gómez Villanueva, don Augusto qué gusto saludarle y a mi querido Ismael Hernández.

Les voy a decir por qué es importante recordar a este gobernador, porque trabajamos juntos en la Sierra Tepehuana, la Sierra Tepehuana no tenía electricidad, no tenía electricidad habían pasado décadas, ni la selva Lacandona, ni la Sierra Tarahumara.

A mí me tocó emprender el programa más ambicioso de electrificación de las regiones más apartadas del país, tuvimos que llevar los postes por helicóptero y había quien decía ¿cómo te vas a gastar 300 millones de pesos? Pues claro que hay que gastarlos porque ahí viven los más marginados, los más abandonados y juntos electrificamos esa Sierra Tepehuana gracias a ese fondo de infraestructura que llegó a tener 12 mil millones de pesos.

Así se refleja cuando hay voluntad política, pero hicimos la carretera Mezquital-Guazamota y esa carretera le permitió reducir horas de camino y ahora que regresé a la sierra está devastada, está abandonada, está sin mantenimiento como está en gran parte de los caminos rurales del país.

Ahora que sube en Campeche en la carretera hacia Calakmul, no manchen, llena de agujeros porque no le han dado mantenimiento. De Copelchen a Calakmul es una tragedia.

Entonces ese fondo de infraestructura permitió la construcción de esa carretera y permitió la construcción de la carretera a los límites con Zacatecas ¿no?, dos carreteras que le cambiaron el rostro, pero también encontré alguien de la montaña, alguien de la montaña que me saludó la construcción allá de la carretera Tlapa-Marquelia, una carretera que durante décadas se había anunciado y que se le metió recurso la Tlapa-Metlatónoc, la Tlapa-Tlacoachistlahuaca, la subestación de Huamuzitlán para que la montaña tuviera electricidad. Entonces conozco, conozco como la palma de mi mano las regiones marginadas de este país y por supuesto que ahí viven los más pobres, pero también ahí, en la Sierra Tepehuana.

Y aquí se habló de algo muy, muy importante, mi querido Amadeo Hernández, los asuntos agrarios, los asuntos agrarios creamos un fondo para resolver conflictos agrarios.

Yo me encontré 15 focos rojos, pero esos focos rojos costaban vidas. Les estoy hablando de Santo Domingo Teojomulco con San Lorenzo Texmelucan donde habían fallecido 400 personas, donde construimos el Hospital de la Paz y logramos conciliar un conflicto que tenía décadas, ahora hay otros de otro lado, porque ese fondo de conciliación agraria se abandonó y fue lo que hizo posible que resolviéramos el conflicto de Bernalejo porque por supuesto que en el pasado por problemas de tecnología, por problemas de echar mala raya había tierra que le habían dotado a ejidatarios de buena fe, pero que pertenecían a comunidades indígenas.

¿Qué haces cuando hay dos personas o dos núcleos agrarios que te dicen ser los dueños de esa tierra? Pues tienes que conciliar y ahí casi después de una crisis ahí, porque la única que se atrevió del gobierno federal a bajar a Bernalejo, que tuvo las agallas, me dijeron no, no vayas, ¿cómo? es demasiado peligroso. Sí, yo no voy a permitir que se maten ahí y yo no haber hecho nada y bajé en un helicóptero, efectivamente, y había tres mil indígenas tepehuanes enardecidos, amenazando con matar a cincuenta ejidatarios de Bernalejo.

Los sacamos, los reubicamos, los indemnizamos como Dios manda y resolvimos un conflicto histórico donde me tocó contigo entregarles cinco mil hectáreas a los ejidatarios de Bernalejo.

O sea, soy una mujer de soluciones, soy una mujer de agarrar el toro por los cuernos y resolver los graves problemas. Y así le entramos en el de San Juan la Lana con Playa Vicente y en los Chimalapas con la colonia Cuauhtémoc y les puedo narrar, todo eso desapareció y hoy siguen los conflictos agrarios. 

Por supuesto que el tema agrario ahora que yo soy de Hidalgo, de Ixmiquilpan, pues hay invasiones, pero también hay voluntad de los ejidatarios, de los comuneros de decir vamos a regularizar, páguenos una parte proporcional y nosotros le damos a las personas sus escrituras, hay mecanismos legales para hacerlo, pero obviamente tiene que haber dinero para regularizar a los comuneros.

Ahí en Dios Padre viven más de tres mil familias de manera irregular que bien se podría resolver los problemas.

Entonces, mi querido Amadeo, le entiendo. Y Federico, por supuesto que cómo va a estar mejor el campo si eliminaron tantos programas que beneficiaban al campo. Nada más hablemos de precios de garantía, pero hablemos de coberturas, el 60 por ciento de la agricultura tenía coberturas que te daban la certeza de que ibas a sembrar y a qué precio ibas a cobrar, había programas de infraestructura para el tema hídrico, tecnificación.

Claro que el tema del agua va a ser el tema, ya no van a volver esos ciclos de lluvia que conocimos porque el cambio climático es una realidad.

Para el que no lo sepa nunca en la historia se había presentado un huracán categoría 5 en el Pacífico, fue el primero Otis y seguramente va a haber más, por qué, porque las aguas del mar están muy tibias y propician que se generen huracanes, ¿qué va a haber?, sequías prolongadas, huracanes, inundaciones, ¿qué vamos a hacer? Pues adaptarnos a esa realidad.

¿Qué necesitamos hacer? Yo no les puedo dar propuestas, por supuesto que no voy a dar propuestas, pero lo que dicen los expertos es que por cada dos puntos que ahorremos de agua en el campo son mil millones de metros cúbicos disponibles para la ciudad.

Hoy la Ciudad de México, hoy, está padeciendo una de las peores situaciones críticas de agua, no hay agua en muchas colonias de la ciudad desde hace semanas, ¿por qué?, porque el sistema Cutzamala tiene muy poca capacidad.

Entonces ¿qué tenemos que hacer?, ¿qué dicen los expertos?, tecnificar el campo, riego por goteo, retención, bordos.

Qué orgullo me dio estar en Colima en un rancho que produce sandías, por cierto muchas mujeres trabajando, un rancho que usa la planta de la calabaza para poner la sandía, hacen el injerto puras mujeres, porque me decía el señor que los hombres no son tan habilidosos, perdón, eso dijo el señor, que las mujeres tienen mucha precisión para hacer el corte del injerto, porque es una cosa, es una plantita diminuta que cortas, injertas con la sandía y si se te pasa, a mí se me pasó en tres ocasiones aunque sea mujer no crea que tengo esa precisión, y había más de unas 60, 70 mujeres ocupadas en ese rancho, captan su agua, tienen riego por goteo. O sea, claro que la agricultura es rentable, pero para el que tiene dinero.

Entonces, pues ¿qué necesitamos?, pues que haya dinero para los pobres, eso es lo que quieren la gente. Yo estoy convencida que el que vive en condición de pobreza le gusta trabajar. Yo estoy convencida que si le dan la oportunidad de tener un apoyo un proyecto le va a entrar al trabajo.

¿Qué hacen muchos?, les da miedo, les da miedo porque los amenazan. “Mira si tú te mueves de aquí te vamos a quitar los programas sociales”.

Yo soy muy vecina de Narro, de la SEMPA, yo lo conocí cuando yo era comisionada ahí estaba encima y digo güey ¿qué te pasó? ¿por qué no protestas?, y él mismo reconoce, él mismo reconoce que este gobierno no ha apoyado a los campesinos.

O sea, hay que tener ética para saber que lo que están viviendo los campesinos es injusto y es inhumano.

Por eso yo aquí quiero reconocer también a Luis Gómez y a Javier López pues su decisión de que salgamos del anonimato que luchemos para recuperar la dignidad de los campesinos, porque no vamos a salir adelante sin el campo.

Vean nada más el precio de los productos de la canasta base, las familias ya no pueden, ¿de qué sirve que aumente el salario mínimo?, ¿o de qué sirve que te den un apoyo de una beca si te lo tienes que gastar en aceite caro, en huevo caro, en jitomate caro?

Entonces, no salimos del problema. Tengan la certeza que soy una mujer que escucha y que a través de Leti y a través de todos vamos a conformar el mejor proyecto para el campo, el más acertado y los hechos hablan por ti, los hechos hablan por uno.

Aquí afortunadamente está el gobernador Ismael que puede dar fe de los pleitos con el que yo me agarraba con el mero mero para que me diera lana y ya siendo la mera mera pues no tengo que pelearme con nadie, pero siempre, pero siempre pensando, nos van a multar, siempre pensando ya merito, ya estamos así como cuando vas a salir del ruedo que ya te quieres salir a echar chingadazos, todavía no, tenemos que esperar al día primero para ahora sí salir, pero salir con entusiasmo, salir con alegría, quítense el miedo.

Su servidora, les digo, no le tengo miedo al Presidente, saben, no le tengo miedo, no le tengo miedo y no le tengo miedo por una razón porque abandonó a los mexicanos a su suerte en seguridad.

Yo sí he hablado con aguacateros, no es justo lo que viven del chantaje del crimen organizado. He hablado con los limoneros, he hablado con los agricultores de Tezcapilla, yo estuve en Tezcapilla con ellos, con los que producen habas, con los que estaban a merced de la delincuencia. Un peso por metro cuadrado les tenían que pagar a los delincuentes y ¿saben qué?, nadie los defendió, ellos se tuvieron que defender.

Estuve con los ganaderos de San Luis Potosí y me dijeron que gracias a la ineptitud de ese gobierno no hay reactivos y no pueden certificar su ganado.

Tenemos serios problemas con el tema de Senasica que no está haciendo su trabajo en la parte de inocuidad sanitaria tanto vegetal como animal. Y ustedes saben que eso es súper importante para poder vender nuestra carne a buen precio.

Y ¿saben qué hizo este gobierno? dejó entrar la carne de mala calidad de Brasil, de Guatemala, de Argentina que no es una buena calidad para los mexicanos ¿para qué?, pues para que no se encarezca más el producto por no apoyar a los ganaderos mexicanos.

Eso no se vale. Su servidora sí estuvo con los ganaderos de Durango, donde ya está acechando el crimen, ya están llegando, tenemos que ayudarles a los gobernadores de oposición.

Y ahí sí vean una cosa a mí no me va a temblar la mano, a mí, no  va a haber abrazos para los delincuentes no, no, no, no, no, porque los abrazos han sido para los delincuentes y los balazos son para los ciudadanos digo, para los ciudadanos.

Yo soy mamá de dos hijos y estoy aquí porque quiero que mis hijos tengan un mejor país. Yo no sé si ustedes quieran lo mismo para los suyos, pero al menos yo quiero para los suyos y ustedes para sus hijos, para sus nietos un mejor México.

Por eso voy a dar la pelea porque me resisto a dejarles a las familias mexicanas un país en manos de la delincuencia organizada.

Así es que les pregunto ¿están listos para dar la lucha más importante de su vida? ¿Están listos para defender el campo? ¿Están listos para defender a sus familias?

Si ustedes están listos, yo estoy lista. 

Muchas gracias.