CJNG pagó casi medio millón de pesos a policías en Jalisco, revela narconómina
Tijuana, 13 de Marzo. - Documentos supuestamente vinculados al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) revelan que en diciembre de 2025 esta organización criminal habría pagado 456 000 pesos (unos 25 000 dólares) en sobornos a tres corporaciones de la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco, entre ellas la recién creada Policía Estatal de Caminos, indicó este viernes El Universal.
La narconómina, como son llamadas estas listas internas de pagos, fue encontrada en una cabaña en Tapalpa, Jalisco, donde fuerzas federales localizaron y abatieron en febrero al líder del CJNG, Nemesio Oseguera Cervantes, alias "El Mencho".
Según esos documentos, la Policía Estatal de Caminos, creada por el gobernador de Jalisco Pablo Lemus Navarro para vigilar carreteras estatales, habría recibido 40 000 pesos en entregas semanales durante diciembre pasado. La Policía Estatal, cuerpo conocido como "Los Negros", aparece con 400 000 pesos en sobornos distribuidos en semanas, y la Policía Vial habría recibido 16 000 pesos en pagos consignados en fines de semana.
Las listas también incluyen pagos a halcones, sicarios y otros gastos operativos del grupo criminal, aunque no todas las entradas han sido verificadas por autoridades oficiales hasta el momento.
Autoridades estatales y federales no han emitido una confirmación oficial sobre la autenticidad o alcance de esos documentos, ni si se han iniciado investigaciones formales específicas sobre la posible infiltración del crimen organizado en esas corporaciones.
El CJNG, considerado una de las organizaciones criminales más poderosas de México, ha enfrentado una ofensiva de fuerzas federales y estatales en los últimos años. La muerte de "El Mencho" tras un operativo militar fue un golpe simbólico a su cúpula, pero expertos señalan que la violencia y la estructura delictiva del cartel podrían persistir pese a la caída de su líder.
La aparición de estos pagos en una narconómina alimenta polémicas sobre la posible corrupción y vínculos entre grupos criminales y órganos de seguridad pública, un fenómeno que ha sido señalado por analistas como un reto persistente para el combate a la delincuencia en México.