Claudia Sheinbaum exige a la ONU "salir de su letargo" tras intervención de EE. UU. en Venezuela
CDMX, México. - La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo instó este lunes a que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) abandone su "letargo" y asuma un papel más activo en la escena internacional, en respuesta a la operación militar de Estados Unidos en Venezuela que derivó en la captura del expresidente Nicolás Maduro y ha generado una intensa controversia global.
Durante su conferencia matutina desde el Palacio Nacional, Sheinbaum subrayó que la ONU debe reforzarse como un espacio de construcción de la paz y de mediación efectiva en los conflictos internacionales, en lugar de permanecer en una postura pasiva frente a acontecimientos que ponen en riesgo la soberanía y la estabilidad regional.
La mandataria recordó que los principios del multilateralismo, la no intervención y la autodeterminación de los pueblos están consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, y sostuvo que estos fundamentos deben defenderse con firmeza en momentos de tensión como el actual. Sheinbaum reiteró que México se rige por estos principios y promueve soluciones pacíficas a los conflictos, sin que ello signifique aceptar injerencias externas en los asuntos internos de otros países.
Sheinbaum añadió que la ONU "no solo debe fortalecerse burocráticamente", sino resurgir como un mecanismo eficaz para prevenir conflictos, promover la paz y garantizar el respeto al derecho internacional, especialmente ante crisis que tienen implicaciones multilaterales y que afectan a millones de personas.
La exigencia de un papel más activo de las Naciones Unidas se da en un contexto en el que distintos actores internacionales han expresado críticas a la intervención de Estados Unidos en Venezuela, señalándola como una vulneración de la soberanía venezolana y una ruptura de las normas internacionales, lo que ha generado debates en foros diplomáticos y organizaciones multilaterales.
Sheinbaum también enfatizó que la posición de México seguirá alineada con la promoción del diálogo, la cooperación entre Estados y la defensa del derecho internacional, dejando claro que cualquier solución duradera debe surgir de procesos pacíficos y respetuosos de la soberanía de cada nación.