Cómo evitar el contacto con los alérgenos del entorno doméstico

Las alergias han aumentado de una forma considerable entre las personas. La contaminación a gran escala, los hábitos de consumo, la mala higiene, etc., han originado que seamos más propensos a desarrollar hipersensibilidad ante los agentes alérgenos, llámese bacterias, ácaros, pelos de mascotas, etc.

Para las personas que sufren alergias, las consecuencias pueden ser muy molestas, sobre todo si viven rodeadas de sus alérgenos. Para minimizar el impacto, es necesario adoptar algunas medidas de protección.

En primer lugar, debemos estar seguro cuál es la sustancia que causa los síntomas de alergia (congestión nasal, estornudos, picor…). Además, las reacciones pueden ser parte de una dermatitis atópica o la psoriasis, en cuyos casos debemos acudir al dermatólogo para su tratamiento. Ese es el primer paso, para después adoptar algunas medidas de prevención.

Como segundo punto, debemos evitar todo contacto con el alérgeno. Una vez el médico de cabecera nos haya enviado a hacer las pruebas de alergia, estaremos listos para evitar acercarnos a este.

Entre los alérgenos más comunes entre las personas tenemos los ácaros y el pelo de animales. Para contrarrestarlos, la higiene doméstica es fundamental. Para mantener limpio nuestro hogar debemos aspirar con frecuencia y usar aspiradores con filtros HEPA (estándar internacional). Usar mopas antipolvo también resulta de gran ayuda.

En tanto, las revistas, los libros y periódicos suelen almacenar alérgenos como ácaros, moho y bacterias, por lo que debemos guardarlos en espacios cerrados como armarios. En cuanto a la cocina y baño, es necesario usar productos bacterianos. Se recomienda lavar  trapos de cocina, toallas y alfombras con bastante frecuencia, pues tienen un alto grado de humedad.

Mientras los trapos y toallas suelen ser foco de moho y bacterias, las alfombras almacenan una gran cantidad de ácaros, por lo que es indispensable la limpieza constante. En este caso, el lava alfombras debe remover suciedad en alfombras, cortinas y demás superficies, puesto que el polvo y elementos alérgenos se encuentran también en las paredes.

En cuanto a los tejidos, no es aconsejable la lana y tejidos naturales, pues acumulan gran cantidad de suciedad. En cambio, sí se recomienda materiales hechos a base de poliéster, los cuales son fácilmente lavables a máquina o a mano.

Por otro lado, los alérgicos deben evitar tener plantas dentro de sus viviendas, especialmente las gramíneas. En su lugar, pueden colocarse plantas artificiales y elegir plantas de exterior al otro lado de las ventanas.

Otro factor del cual debemos preocuparnos es la ventilación, la cual nos ayudará a remover la suciedad y, con ella, los ácaros. Es importante ventilar las primeras horas de la mañana, con lo cual el aire frío entrará y eliminará gran parte de bacterias y hongos. En caso de alergia al polen, no debemos ventilar en la mañana, pues hay mayor presencia de esta sustancia en el ambiente.