Confirman causa de muerte de Blanca Adriana tras acudir a clínica estética en Puebla

El dictamen forense fue emitido tras el hallazgo del cuerpo en Tlaxcala, donde se realizaron los estudios correspondientes para esclarecer el caso.

Tijuana, 2 de Junio. - La Fiscalía General de Justicia de Tlaxcala confirmó que la causa de muerte de Blanca Adriana Vázquez Montiel fue un paro cardiorrespiratorio provocado por una sobredosis de anestésicos, en un caso que permanece bajo investigación de autoridades de Puebla.

El cuerpo de la mujer, de 37 años, fue localizado días después de su desaparición en una zanja cercana a un río en el municipio de Atlatzayanca, Tlaxcala, donde se le practicó la necropsia de ley.

De acuerdo con la información oficial, el caso será investigado por la Fiscalía de Puebla, entidad donde ocurrieron los hechos previos a su muerte.

Blanca Adriana acudió el pasado 18 de mayo a la clínica estética Détox, en la ciudad de Puebla, para una valoración relacionada con un procedimiento láser no invasivo. Sin embargo, según las indagatorias, en el lugar habría sido convencida de someterse al procedimiento en ese mismo momento.

Testimonios y material de videovigilancia refieren que, mientras su esposo salió del establecimiento para comprar una faja que le solicitaron, la mujer habría sido trasladada en aparente estado de inconsciencia a un vehículo tipo Mini Cooper.

Al regresar, el esposo encontró la clínica cerrada.

"Nosotros sospechamos que tal vez tuvieron un problema, tal vez tuvieron una complicación. Yo creo que no fue la manera correcta en la que tuvieron que haber actuado", declaró su hijo, Adrián Morales, en entrevista con medios locales.

El 21 de mayo, autoridades reportaron el hallazgo del cuerpo de una mujer en Atlatzayanca, Tlaxcala. Posteriormente, los análisis forenses confirmaron que se trataba de Blanca Adriana Vázquez.

La fiscal general de Puebla, Idamis Pastor, informó además la localización del vehículo presuntamente utilizado en el traslado de la víctima, lo que permitió avanzar en las investigaciones.

La principal línea de investigación apunta a la propietaria de la clínica, identificada como Diana Alejandra P. R., quien presuntamente operaba sin certificaciones profesionales ni cédula médica vigente, de acuerdo con autoridades.

Asimismo, se ha señalado que la clínica operaba de manera irregular, sin permisos sanitarios y en un inmueble de uso habitacional, no autorizado para servicios médicos o estéticos.