Desde el recreo hasta el ahorro: así aprenden finanzas los niños

En México, solo 2 de cada 10 adultos controlan sus gastos; expertos llaman a enseñar educación financiera desde casa.

Darles dinero para el recreo, comprar un dulce a la salida o echar monedas al cochinito parece cualquier cosa, pero ahí comienza todo. Así es como una niña o un niño aprenden para qué sirve el dinero. 



En México, solo el 23.9% de las personas adultas lleva un control de lo que gasta, o sea, apenas dos de cada 10 saben en qué se les va su ingreso, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2024; la buena noticia es que esto se puede cambiar, empezando por lo más simple.



"Muchas personas piensan que el gasto, el ahorro y el uso del dinero se aprenden hasta que llega el primer sueldo del primer trabajo, pero no es así. Las niñas y los niños lo empiezan a aprender mucho antes, cuando ven en casa qué se tiene que pagar primero, qué puede dejarse para después y cómo se cuida el ingreso para que alcance", explica Hugh Bruce, Chief Consumer Officer de Círculo de Crédito, Sociedad de Información Crediticia (SIC), con más de 20 años de experiencia en el sector.



Por eso, en el Día de la Niña y el Niño este 30 de abril, muchas familias se están haciendo la misma pregunta: ¿qué sí se puede hacer desde casa para que hijas e hijos crezcan más cerca de sus metas?



Lo que ven en casa define



Niñas y niños aprenden viendo a sus padres, identifican si el tema es una causa de estrés o enojo. "Cuando se habla de dinero en casa con tranquilidad, las niñas y niños pierden el miedo, también entienden que pueden gastar, aprenden a guardar y reconocen el valor de planear", detalla Bruce.



De las monedas a los hábitos



Círculo de Crédito comparte algunas cosas que se pueden aplicar en casa para que niñas y niños se vayan familiarizando con el dinero: 



  • Darles su domingo o gasto para la semana: Si saben que esos 10 pesos son para la semana piensan más tranquilamente cómo gastarlo. 

  • Dividir el dinero desde que lo reciben: Aprenden que el dinero puede servir para muchas cosas si lo saben administrar. 

  • Tener su cochinito en un lugar visible: El ahorro se vuelve algo que crece frente a ellos. 

  • Ponerle nombre a lo que quieren juntar: Cuando hay una meta, guardar su domingo se vuelve una forma de avanzar.

  • Dejarlos decidir en cosas pequeñas: Cuando eligen si gastar su dinero en un dulce ese día o guardarlo para comprar algo después, empiezan a entender que cada decisión tiene consecuencias.



Entienden que gastar o guardar, los ayuda a cumplir metas poco a poco. Esa forma de usar el dinero es la misma que más adelante se refleja cuando son mayores en el historial crediticio.



"Aunque muchas veces ni los adultos tenemos claro qué es el historial crediticio, hablarlo desde chicos con palabras simples ayuda a que lo vean como algo normal. No es algo que vayan a usar ahora, pero entenderlo les da confianza y les ayuda a crecer con ideas que refuercen lo importante que es trabajar por sus metas", concluye Hugh Bruce.