Detienen a Adolfo Karam, exsecretario de seguridad pública de Puebla, por caso Lydia Cacho
Tijuana, 13 de Julio. - El exsecretario de Seguridad Pública de Puebla, durante el sexenio de Mario Marín, fue detenido por la Policía Federal Ministerial para que enfrente ante los tribunales las acusaciones sobre el caso de tortura cometido en contra de la periodista Lydia Cacho.
La captura de Hugo Adolfo Karam Beltrán se realizó este jueves sobre el Boulevard Miguel Alemán en Boca del Río, Veracruz.
El detenido quedó a disposición del juez federal del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Séptimo Circuito, antes de ser trasladado al Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Séptimo Circuito.
Karam Beltrán es considerado como uno de los autores intelectuales en el caso de tortura contra la periodista Lydia Cacho en 2005, siendo a su vez, el último de los acusados en ser capturado.
Lydia María Cacho Ribeiro fue denunciada ante las autoridades de Puebla por el empresario mexico-libanés Kamel Nacif Borge, por los delitos de difamación y calumnias, que eran tipificados en ese momento.
Derivado de la denuncia, la periodista fue detenida el 16 de diciembre de 2005 por Judiciales del Estado de Puebla, y trasladada vía terrestre de Cancún a la ciudad de Puebla, donde estuvo arrestada por casi 30 horas y fue liberada tras pagar una fianza.
Ante lo sucedido, el Comité de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) informó que se resolvió en un dictamen sobre la existencia de una serie de violaciones a los derechos humanos de la periodista Cacho.
"La periodista fue sometida a actos de tortura psicológica y física, tocamientos e insinuaciones sexuales, amenazas de muerte, violencia verbal y física, así como actos de discriminación por razón de género".
La también defensora de los derechos humanos y fundadora del Centro Integral de Atención a la Mujer (CIAM), Lydia María Cacho Ribeiro, publicó en marzo de 2005 un libro titulado "Los Demonios del Edén", el cual develaba una red de pornografía infantil, señalando a varias autoridades públicas y empresarios, incluido José Kamel Nacif Borge, pues protegían a una red de corrupción, explotación infantil y pornografía infantil asentada en Cancún, Estado de Quintana Roo.