Diabetes pone en riesgo renal a millones de mexicanos

Hasta 40% de quienes viven con la enfermedad podría desarrollar daño en los riñones, muchas veces sin diagnóstico en etapas tempranas.

En México, la diabetes se ha convertido en uno de los principales retos de salud pública. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), alrededor del 18.3% de los adultos vive con esta condición, lo que equivale a aproximadamente 15 millones de personas.

Sin embargo, el verdadero riesgo no siempre se limita a los niveles elevados de glucosa, sino a las complicaciones que avanzan de forma silenciosa. La evidencia científica indica que cerca del 40% de las personas con diabetes desarrollará algún grado de daño renal a lo largo de su vida, lo que podría representar más de seis millones de mexicanos en riesgo de enfermedad renal crónica.

Lo más preocupante es que gran parte de los casos permanece sin diagnóstico. Datos de la ENSANUT señalan que solo 2% de las personas con enfermedad renal crónica en etapas tempranas conoce su condición. En sus fases iniciales, el daño renal puede no presentar síntomas, lo que retrasa la intervención médica hasta etapas avanzadas, cuando el deterioro ya es irreversible.

Las consecuencias de esta situación son significativas. Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la enfermedad renal crónica se mantiene entre las principales causas de muerte en el país, con más de 14 mil defunciones registradas. La diabetes tipo 2 es uno de los principales factores que impulsa esta enfermedad y representa cerca de la mitad de los casos que progresan a insuficiencia renal terminal, lo que obliga a los pacientes a someterse a diálisis o trasplante.

El impacto de la diabetes también se extiende a otros órganos. Especialistas advierten que la enfermedad afecta simultáneamente riñones, corazón y sistema vascular, lo que incrementa el riesgo de complicaciones cardiovasculares graves.

Además de las implicaciones para la salud, el problema representa una presión creciente para el sistema sanitario. De acuerdo con datos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el costo anual de atención de un paciente en diálisis ronda los 200 mil pesos. En conjunto, la enfermedad renal crónica genera una carga económica estimada en más de 10 mil millones de pesos anuales, considerando tratamientos, hospitalizaciones y complicaciones asociadas.

Ante este panorama, especialistas en endocrinología y nefrología, en el marco del Día Mundial del Riñón, hicieron un llamado a replantear el enfoque en el tratamiento de la diabetes tipo 2 en México.

"Durante décadas, el manejo de la diabetes se ha centrado casi exclusivamente en bajar el azúcar en sangre. Hoy sabemos que eso no es suficiente. La diabetes es una enfermedad sistémica que daña simultáneamente riñones, corazón y vasos sanguíneos", explicó Katya Herrejón, especialista en el área cardiovascular, renal y metabólica de AstraZeneca México.

De acuerdo con los especialistas, frenar esta tendencia requiere actuar desde el diagnóstico con una estrategia integral que incluya evaluaciones periódicas de la función renal, tratamientos con enfoque cardio-renal, seguimiento médico oportuno y mayor educación para los pacientes.

También subrayan la necesidad de fortalecer políticas de prevención y detección temprana en el primer nivel de atención, así como garantizar el acceso a pruebas diagnósticas básicas que permitan identificar el daño renal antes de que avance.

"En este Día Mundial del Riñón, el mensaje es claro: no podemos esperar a que el daño sea irreversible para actuar. Convertir la evaluación renal en un estándar de cuidado puede cambiar el pronóstico de millones de personas", enfatizó la especialista.