Gusano barrenador ya cobra víctimas en fauna silvestre y enciende alerta sanitaria en México
Tijuana, 16 de Enero. - La Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México (AZCARM) advirtió que presuntas fallas en el control sanitario del país están poniendo en riesgo no solo a la ganadería, sino también a la biodiversidad, tras confirmarse la muerte de fauna silvestre en vida libre por infestación del gusano barrenador del ganado.
Ernesto Zazueta Zazueta, presidente de la AZCARM, informó que a inicios de 2026 se confirmó la muerte de un mono saraguato en Palenque, Chiapas, especie catalogada en riesgo de extinción, como consecuencia directa de una infestación por esta plaga. De acuerdo con la organización, se trata del primer fallecimiento documentado en México de un animal silvestre en vida libre provocado por el gusano barrenador.
El directivo sostuvo que este caso marca un "punto de quiebre alarmante", al evidenciar —según dijo— fallas sistemáticas en los controles sanitarios del ganado, la relajación de la verificación zoosanitaria y la omisión de medidas preventivas, lo que habría permitido la expansión de la plaga hacia ecosistemas naturales.
Zazueta señaló que la problemática dejó de ser exclusivamente agropecuaria para convertirse en una emergencia sanitaria, ambiental y de salud pública, subrayando que la muerte de una especie en riesgo de extinción en su hábitat natural era un escenario evitable.
Recordó que México logró erradicar el gusano barrenador en 1991 mediante un programa binacional con Estados Unidos basado en la liberación de moscas macho estériles, pero advirtió que el cierre de la planta productora en 2013, el debilitamiento del programa conjunto y años de descuido institucional habrían dejado al país vulnerable a su reintroducción.
A ello, agregó, se sumaron deficiencias en los puntos de inspección sanitaria, actos de corrupción y la flexibilización de controles en la importación y movilización de ganado, incluso en esquemas ligados a créditos pecuarios, lo que habría facilitado el ingreso y desplazamiento de animales infectados.
El presidente de la AZCARM explicó que en fauna silvestre el impacto del gusano barrenador es particularmente grave, ya que las larvas se alimentan de tejido vivo en heridas abiertas, provocando miasis severas, infecciones profundas y dolor extremo; ante la ausencia de atención veterinaria en vida libre, la muerte puede ocurrir en pocos días o semanas.
Zazueta advirtió además que poblaciones pequeñas y aisladas, así como especies en peligro de extinción, enfrentan un riesgo crítico de colapso local, especialmente durante las épocas reproductivas, cuando aumentan las heridas naturales en mamíferos silvestres.
Según la organización, la situación ya tiene consecuencias económicas y de salud pública, con más de 100 casos de miasis en humanos registrados principalmente en el sureste del país, además del cierre de la frontera norte a la exportación de ganado mexicano, lo que habría generado pérdidas estimadas en más de 1.300 millones de pesos.
La AZCARM precisó que los zoológicos, acuarios y centros de conservación afiliados cuentan con personal capacitado, protocolos sanitarios estrictos y monitoreo permanente, por lo que el gusano barrenador no representa un riesgo dentro de estas instituciones. La asociación reiteró su disposición a colaborar con autoridades en capacitación, atención de casos y estrategias preventivas, y llamó a la población a reportar de inmediato cualquier animal con heridas infestadas de larvas.
Finalmente, Zazueta exigió que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) asuma su responsabilidad y corrija de inmediato las fallas estructurales del control sanitario, al advertir que cuando una política pública mal ejecutada deriva en la muerte de especies en riesgo, se trata —dijo— de una negligencia grave con consecuencias irreversibles.